El Banco de México ajustaría su política monetaria si detecta riesgos para consolidar el objetivo de inflación, con independencia de lo que haga la Reserva Federal de Estados Unidos.

De acuerdo con la minuta de la política monetaria que sostuvo recientemente la junta de gobierno, se destaca que las condiciones económicas del país siguen mostrando debilidad y esperan que la inflación se mantenga por debajo del objetivo de 3.0 por ciento durante este año.

“Ello con independencia de si tal eventualidad llegara a suceder antes o después del momento en que la Reserva Federal comience a aumentar su tasa de referencia”, subraya.

La decisión de mantener la tasa de interés se debe a que se mantiene la desaceleración en la economía mundial y han disminuido las presiones inflacionarias.

Información de El Financiero