A Marcelo Ebrard parece no sorprenderle la investigación que pesa sobre sus allegados por la Secretaría de Hacienda, que incluso ha pedido que se les congelen sus cuentas bancarias.

“Sin duda, esperábamos una marranada y, tan tan, llegó”, dice el exjefe de Gobierno del Distrito Federal a Ciro Gómez Leyva, quien en su columna La historia en breve de este día en El Universal, publica que por el momento Ebrard prefiere decir que está en el extranjero.

“La comunicación es a través de mensajes de texto”, indica el periodista, quien recuerda que el exfuncionario dijo que regresaría a México tras las elecciones, pero hasta el momento no ha regresado.

“Es la primera vez que estoy haciendo verano”, escribe Ebrard “en broma”, e inmediatamente toca el tema de la información publicada este miércoles que da cuenta de que “la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda tiene en la mira a allegados de Ebrard”.

“¿Qué te dice todo esto, Marcelo?”, cuestiona el periodista, según el texto titulado “Escribe Ebrard: esperábamos una marranada y tan tan, llegó”.

El político responde: “Que es una acusación sin elementos, haciendo a un lado el principio de presunción de inocencia. Los referidos no tienen idea de la acusación. Es una marranada”.

Remata: “Y, sí, huele a persecución. Sobre todo si se combina con las versiones de que está listo un expediente que pondría a Ebrard ante el Ministerio Público por el caso de la Línea 12 del Metro. La intención era presentar a Ebrard ante las autoridades ministeriales del DF en la semana siguiente a las elecciones”.