Manuel Nava

La historia de Guerrero está caracterizada por la violencia política y por los mantos de impunidad que sobre ella se tejen.

Aún antes de erigirse como entidad federativa, este territorio fue escenario de hechos de una violencia atroz, ya con la triple alianza, con la corona española, e incluso durante la naciente república, en las leyes de reforma y en la revolución.

Los años posteriores al movimiento social de 1910 también se encuentran repletos de actos de abuso de poder. La amalgama entre el cacicazgo agrícola y el poder político tejieron un rosario de injusticias, despojos, asesinatos selectivos y matanzas con las cuales se construyó la leyenda negra de los hombres del sur.

El narcotráfico irrumpió como un factor adicional. Si bien a lo largo de la historia de la entidad se mantuvo con acciones marginales, su expresión más intensa se inició desde 1990 hasta nuestros días. El ejercicio cotidiano de la violencia y el asesinato más crudo y con un lenguaje macabro fue de 2003 en adelante.

La alternancia en el poder es coyuntura para la guerra que viene. Esta es una nueva fase de la situación crítica que se detonó tras los hechos del 27 de septiembre en Iguala.

Sobre esta entidad del sur, se cierne una pinza cuyas tenazas son la violencia del narcotráfico constituido en poder económico y político y una movilización que busca construir un poder horizontal y disputar espacios a las instituciones.

Por el brazo que concierne al narcotráfico, Guerrero es el principal productor de amapola en México con el equivalente al 60 por ciento de la producción nacional, la cual se siembra principalmente en Tlacotepec, en la parte más alta de la sierra. Una hectárea de amapola produce 8 kilos de goma de opio, con los cuales se puede elaborar un kilo de heroína, con valor en el mercado de unos 4 millones 500 mil pesos.

En las áreas serranas de la entidad operan grupos de narcotraficantes dedicados a la siembra, cosecha y venta de la goma de opio que se recolecta de los sembradíos de amapola.

Esta situación se combina con la crisis agraria que se agudizó a partir de la apertura comercial del país. Los bajos precios de cultivos tradicionales como el maíz, café y frijol, llevan a los campesinos a trabajar de peones de dueños de predios que los destinan a la siembra de marihuana o amapola. Ello se traduce en mano de obra disponible para la recolección y procesamiento químico de enervantes.

La cercanía con el puerto de Lázaro Cárdenas, le da a Guerrero una importancia geoestratégica. Por ese puerto arriban anfetaminas y se exportan además, cargas de producción minera en oro, plata cobre, plomo y hierro.

El otro brazo está constituido por grupos sociales inconformes. Ceteg, MPG padres de los 43 normalistas, entre otras organizaciones buscan crear un frente de lucha bajo la convocatoria de personajes como Ranferi Hernández Acevedo, Rafael Cortázar Serna y Norma Mesino Mesino.

Salida empresas de la entidad

En este contexto, FEMSA y Volkswagen anunciaron su salida de Guerrero. Ambas empresas, han sido blanco tanto de la violencia del narcotráfico y el cobro del derecho de piso, como de las movilizaciones sociales iracundas que han ocurrido desde finales de septiembre.

El 4 de agosto de 2014, cuatro camiones de la Coca-Cola fueron robados del almacén de Arcelia por un grupo de hombres armados, los cuales fueron quemados en un camino de terracería posteriormente.

Pero ahí no acaba todo, empresas mineras como Goldcorp, Nyrstar y Torex que operan en Guerrero con una inversión estimada en 4 mil millones de dólares, también ha considerado la posibilidad de salir.

El 15 de marzo, se hallaron muertos a tres de los cuatro trabajadores de la canadiense Goldcorp que fueron secuestrados en días previos, y dos semanas antes, la productora de oro y plata Nyrstar sufrió el secuestro de 15 de sus empleados.

Nyrstar opera en Guerrero desde 2011, y también tiene proyectos en Perú, Honduras, Chile, Canadá, Estados Unidos y Finlandia.

La derrama económica de las empresas mineras en Guerrero, valuada en más de 947 millones de dólares anuales, está siendo amenazada por la presencia de grupos criminales en la zona.

La guerra que viene tendrá repercusiones económicas en una entidad de rezagos ancestrales.