El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) informó que la migración de científicos, especialistas y técnicos o lo que de manera generalizada se ha dado en llamar fuga de cerebros, es uno de los fenómenos en ascenso que caracterizan al mundo contemporáneo y que entre otras consecuencias afectan el desarrollo de la ciencia y el crecimiento económico de las naciones, entre ellas México.
Un ejemplo de esto es Luis Ángel Contreras Toledo, estudiante de segundo año de doctorado en el Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Brístol, Reino Unido, quien actualmente trabaja en el desarrollo de mapas inteligentes para optimizar la navegación robótica, lo que solucionaría los problemas en la técnica de Localización y Mapeado Simultáneo (SLAM), además de impactar de forma favorable y de manera inicial el desempeño de los robots de servicio, así como de los robots voladores (drones).
Al respecto, Jesús González Rodríguez, investigador del CESOP de la Cámara de Diputados, indicó en el documento Fuga de Cerebros que en nuestro país uno de los canales que ha facilitado tanto la migración internacional como la posterior dispersión intelectual de científicos mexicanos hacia el exterior ha sido la educación en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos y en la Gran Bretaña.
En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Luis Ángel Contreras explicó que “SLAM es un problema de robótica, específicamente de inteligencia artificial, que consiste en contar con un sensor sumergido en un medio y establecer un punto de referencia. En cualquier momento se le pregunta al sensor los datos que tiene –que está leyendo– y se procesan para determinar la posición de ese sensor en todo instante de tiempo”.
La fuga de cerebros continúa y en lo que se refiere a las políticas públicas en la materia, es de tener presente el diagnóstico que sobre el tema de la ciencia y tecnología se inserta en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND), instrumento que permite identificar la gravedad de la situación en torno al rubro.
Al respecto, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública ha indicado que la herramienta de planeación señala que la contribución del país a la producción mundial de conocimiento, no alcanza el 1% del total y que los investigadores mexicanos por cada mil miembros de la Población Económicamente Activa, representan alrededor de un décimo de lo observado en países más avanzados.
Añadió que el número de doctores graduados por millón de habitantes es insuficiente para lograr en el futuro próximo el capital humano que el país requiere. Es por ello que el trabajo del estudiante Luis Ángel Contreras Toledo en Reino Unido es de gran relevancia, ya que este tipo de investigaciones deberían ser impulsadas en México.
Cabe resaltar que la importancia de su investigación radica en que en la actualidad, las tecnologías existentes recurren a grandes bases de datos (cartografías) para que los robots puedan ubicarse y trasladarse de manera autónoma, explicó Contreras Toledo.
Finalmente, subrayó que “el problema de esa técnica es la cantidad de información que deben procesar los robots; por ejemplo, en el caso de los voladores, esa es una gran dificultad toda vez que se trata de desarrollos tecnológicos muy pequeños que deben acceder a grandes cantidades de datos”, ya que el objetivo de este mapa es solucionar los problemas de ubicación de los robots voladores y móviles.
