Mientras la Interpol busca al director del Proyecto Metro Enrique Horcasitas y la Procuraduría General del Distrito Federal aprehende a funcionarios menores de la fallida Línea 12, el responsable político del “mega fraude” se encuentra en París paseando y tomando café en los Champs Elysées.
¿Tonto Marcelo? Nunca lo ha sido. Por eso ordenó a sus subalternos firmar los documentos que hoy sirven de pruebas a la PGJDF para demostrar el andamiaje de triangulaciones ilícitas dirigidas a ocultar los negocios de Ebrard como Jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Los negocios de Marcelo tenían un claro propósito político: hacerse de recursos para patrocinar su candidatura a la Presidencia de México.
