- Jaime Luis Albores Téllez
El científico J. B. Rhine, quien murió en 1982, empezó a escribir el Libro raro, para tratar de explicar cómo la telepatía funciona independientemente del cuerpo y a la vez abrir la posibilidad de que existe algo dentro de nosotros que sobrevive a la muerte. Y durante el desarrollo de esta obra empezó a plasmar los fenómenos aparentemente inexplicables producidos por la mente, también logró demostrar a la ciencia que el fenómeno parapsicológico existía realmente y era matemáticamente verificable. Y hoy esta ciencia (parapsicología) se estudia en más de trescientas universidades del mundo. En las cuales se ha demostrado que cinco segundos antes de la muerte el cerebro sabe qué imágenes va a recibir —es como si viajáramos unos segundos al futuro— y se ha podido constatar, gracias a los electrodos colocados en la cabeza de la persona en estudio, ya que éstos indican el modo en que el cerebro empieza a percibir actividad.
En el Libro raro, Rhine dio a conocer sus investigaciones sobre fantasmas, duendes, telepatía, etcétera, con un enfoque en el que explicaba que todo dependía de la observación y que invariablemente modificaba el resultado en un mar de posibilidades, al igual que el azar. Una noche, mientras llevaba a cabo sus experimentos se presentó un tipo alegre, dicharachero, y dijo que era un jugador que podía controlar las tiradas de los dados con su mente. Rhine asombrado pidió que demostrara su habilidad y vio que no lo lograba todo el tiempo, pero si lograba un efecto notable a su favor. Pero esto no es lo que llama más la atención en el libro, sino sus experimentos en los cuales demuestra que los acontecimientos cambian en la dirección del deseo y la atención de los sujetos. Empieza a experimentar con los pensamientos, induce a que ciertas personas empiecen a reflejar a su alrededor parte de su mente, como un conjunto de pensamientos que conforman ciertas creencias, a las que el científico Rhine llama ilusiones, en el sentido de ser creaciones de la mente. Logrando como resultado que sus pensamientos se vieran reflejados como experiencias en su vida cotidiana en un mar de posibilidades, donde el azar es controlado por las emociones y las creencias.
Cuando crea la fundación “Investigación de la Naturaleza del Hombre” dice que el ser humano es como un fantasma que sueña hasta que toma conciencia de sus pensamientos y actos que no son limitados a una probabilidad, al contrario suceden en una gama infinita y simultáneamente.
En fin, el científico J. B. Rhine a través de sus experimentos trató de demostrar que podemos escoger una ilusión, enfocarnos en ella y ver cómo va surgiendo de las probabilidades azarosas, sin perder de vista que simplemente es una ilusión que puede cambiar en cualquier momento en otras probabilidades simultáneamente, el famoso efecto mariposa.
