Reportaje exclusivo para Siempre!
Carlos Arrieta
“De verdad la situación en Guerrero es grave, a punto de decir nos declaramos en quiebra y si ya hay gobernador electo, yo para qué tengo que seguir lidiando ese toro”.
– Rogelio Ortega
Rogelio Ortega Martínez, gobernador emergente de Guerrero, enfrenta un problema más grave de lo que llegó a creer que sería tras realizar estas declaraciones ante el Congreso de la Unión durante su comparecencia. No mintió, pero tampoco fue honesto, como lo advirtió el coordinador de la bancada priísta en el congreso guerrerense, Héctor Apreza Patrón.
Apreza Patrón denunció que ni Rogelio Ortega ni su secretario de finanzas, Eliseo Moyao Morales, plantearon al congreso guerrerense una situación de emergencia financiera y que mucho menos han planteado oficialmente que las finanzas públicas se encontraban al borde del colapso.
“Pero no sólo es irresponsable, sino es falta de cumplimiento de la ley, porque una situación de esta naturaleza la escondieron en todo momento y nunca la hicieron pública”, reiteró el legislador priísta.
Y es que el problema de Guerrero supera los 18 mil millones de pesos, de los cuales 3 mil 176.1 millones corresponden a deuda pública registrada ante la Secretaría de Hacienda (SHCP), cerca de 3 mil millones se adeudan a proveedores y el resto, es el déficit que arrastra en diferentes rubros, principalmente, en el sector salud y educativo.
Estas dependencias son las secretarías que tiene mayor presupuesto en la entidad donde hay compromisos y prebendas que se han otorgado a los sindicatos, lo que ha generado un escandaloso déficit al interior del gobierno del estado, sin considerar los adeudos a proveedores
A pesar de lo que ha generado la declaración de Ortega Mendoza, hasta apenas este fin de semana el secretario de Finanzas y Administración, Eliseo Moyao, reconoció que existe un déficit de 13 mil millones de pesos 50 mil pesos, lo que representa una gran parte del boquete financiero en los más de 45 mil millones que es lo que recibe ese estado de participaciones estatales y federales.
Además, lo más grave es que no se ponen de acuerdo en las cifras ni en el mismo grupo político, ya que el legislador local del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y presidente del congreso, Bernardo Ortega, desconoció a qué se debe este millonario endeudamiento.
“Pues no sé la verdad, si ese recurso sea deuda interna del estado, con proveedores o dónde está ese faltante”, dijo el perredista.
Pero el anuncio de Guerrero en quiebra tuvo alcances mayores y así lo comentó el expresidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en esa entidad, Joaquín Badillo Escamilla.
El empresario explicó que al sector productivo le preocupa mucho que de manera histórica un estado sea declarado en quiebra, ya que no es una empresa, sino una entidad en donde están las participaciones tanto federales, estatales y federales.
“Es lamentable y es preocupante esta situación porque genera una psicosis empresarial, si estamos integrando nuestros impuestos de manera puntual y que una autoridad nos marque que estamos en quiebra, pues pudiera entonces ser una alternativa que nosotros los empresarios nos declarásemos en quiebra también hasta en tanto no veamos finanzas sanas”, refutó Joaquín Badillo.
Total, que para los diferentes sectores de la población, la llegada de Rogelio Ortega fue más que un fiasco, ya que además han cedido a los conflictos del magisterio, en donde también intentan ocultar el gasto público para satisfacer sus chantajes.
“Los datos se contradicen. El gobernador Rogelio Ortega hablaba de más de 19 mil plazas; el secretario de Finanza le corrige la plana y habla de que son aproximadamente 12 mil plazas las que no reconoce la Secretaría de Educación Pública (SEP). Estamos hablando que en 48 horas, el gobernador del estado y el secretario de finanzas tienen diferencias de 7 mil plazas; ése es el tipo de manejo que tienen las finanzas públicas en el estado de Guerrero”, subrayó el legislador Héctor Apreza.
Por si fuera poco, el índice de criminalidad en ese estado, máximo productor de Amapola, se ha disparado exponencialmente pues en lo que va de este año se tienen contabilizados 943 homicidios dolosos por arma de fuego, de enero a junio; mientras que en el mismo periodo, pero del año pasado, se abrieron carpetas de investigación o se integraron averiguaciones previas por 780 homicidios dolosos.
Es decir, las ejecuciones con características relacionadas al crimen organizado, incrementaron en cifras cerradas 163 homicidios para este 2015, de acuerdo a los documentos de “Incidencia Delictiva del Fuero Común” 2014 y 2015, respectivamente, publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Es importante señalar que esta caída en picada se pudo haber agudizado luego del paso de los huracanes “Ingrid” y “Manuel” en el año 2013, que devastaron al menos 51 municipios de Guerrero, con un saldo de poco más de 50 personas muertas, un número mayor a los 70 desaparecidos y cerca de 45 mil familias afectadas.
Sin embargo, la mayor parte de los pírricos recursos aplicados para la reconstrucción de las zonas más afectadas salieron del Gobierno Federal, lo cual no puede ser un pretexto para que la administración estatal de Guerrero justifique ese boquete financiero que ha generado, más que molestia, repudio a la administración improvisada de Rogelio Ortega.
