Marcia de Castro, coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas en México, destacó que los resultados del Informe de Avances de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en México demuestran que los países más pobres pueden progresar con intervenciones bien dirigidas, recursos adecuados y voluntad política.

Indicó que la reducción de la pobreza en México y toda Latinoamérica ha sido uno de los objetivos con mayor éxito en la historia contemporánea. En este sentido, subrayó que México se comprometió a alcanzar metas más altas con el objetivo de hacer más eficientes los compromisos adquiridos a nivel internacional.

Sin embargo, el pasado 14 de agosto, la secretaria general adjunta y administradora asociada del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), María Eugenia Casar, recomendó que México debería concentrarse en cerrar las brechas de desigualdad y en mejorar la salud materna en sus políticas dirigidas a alcanzar los nuevos objetivos de desarrollo sostenible.

Por su parte, Marcia Castro dijo que si México utilizara las metas adoptadas por la mayoría de países, como por ejemplo la meta de pobreza, sus resultados incluso serían más destacados.

En este sentido, funcionarios federales y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) puntualizaron que a pesar de que la mayoría de las metas de México sobre los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) serán cumplidas al término de su periodo, los avances son heterogéneos en todos los indicadores y persisten retos en materia de desigualdad.

El subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo González Pier, advirtió que el día en que logren cerrarse las brechas en el país, México conseguirá cumplir con la totalidad de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La coordinadora residente del Sistema de Naciones Unidas en México, destacó que México ha buscado fortalecer sus capacidades institucionales, focalizar más sus recursos, atender regiones prioritarias y desarrollar un sistema de medición multidimensional de pobreza, así como coordinar esfuerzos políticos de desarrollo.

Eduardo González Pier explicó que de acuerdo con la evaluación realizada este año, de los 51 indicadores que componen a los ocho ODM, México ha cumplido 37; es decir, 72.5%, y se prevé cumplir a lo largo del año en curso seis más.

Cuatro indicadores, 7.8%, requieren mayor trabajo para cumplir con las metas previstas, siendo que tres, 5.9%, se encuentran estancadas.

“Son los grupos vulnerables —como jornaleros, indígenas y reclusos— los de mayor difícil acceso y en consecuencia, los de difícil detección temprana en padecimientos o enfermedades”.

Sin embargo, Marcia de Castro declaró que persisten retos en cuanto a los indicadores de ingreso laboral, disminución en la mortalidad materno-infantil, salud y medio ambiente, aun cuando se espera que al término de 2015 se avance más.

Al respecto, Eduardo González Pierce, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, subrayó que en el ámbito sanitario no se logró reducir las muertes maternas, ya que la dependencia registró 38 muertes por cada 100 mil nacimientos, a pesar de que la Naciones Unidas estableció 22 fallecimientos por cada mil nacimientos.

Además, la secretaria general adjunta y administradora asociada del PNUD destacó – días antes- que “existen todavía objetivos de desarrollo del milenio no terminados como son la salud materna. Yo creo que el gobierno tendrá que poner mucha atención en alcanzar estas metas, porque es muy importante que un país como México pueda decir que alcanzó las metas de salud materna”.

México es el segundo país con mayor desigualdad: OCDE

Durante el mes de mayo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que México es el segundo país con mayor desigualdad, superado solo por Chile.

México es el segundo país más desigual de los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), al ser superado solo por Chile.

La directora del gabinete de la OCDE, Gabriela Ramos, destacó –durante la presentación del estudio ‘Todos juntos ¿Por qué reducir la desigualdad nos beneficia?’ que la desigualdad ya había disminuido en los 90, pero incrementó otra vez debido a la inestabilidad financiera.

“En el caso de México, la crisis financiera global se encargó de presionar más los niveles de desigualdad. En este contexto, en 2012 el ingreso promedio de la población más rica, es decir del último decil, fue 30.5 veces más alto que el decil más pobre, lo que se compara con una proporción de 22 veces en la década de los 80”.

Gabriela Ramos puntualizó que la desigualad no sólo debe medirse por los ingresos, sino por el acceso a servicios básicos de calidad como la educación, salud y mecanismos de protección social como los sistemas de pensiones o seguro de desempleo.

Al respecto, la OCDE enlistó una serie de recomendaciones:

-Incentivar la formalidad, ya que las altas tasas de informalidad laboral implican no contar con seguridad social y muy probablemente, menores salarios.

-Generar empleos de calidad así como el fortalecimiento de programas de integración laboral.

-El fortalecimiento de la recaudación fiscal para inversiones a favor del crecimiento.

-Incentivar el empleo formal entre las mujeres, ya que la mayoría de los llamados ninis son mujeres.

-Reducir la brecha de género.

-Ampliar el programa de las pensiones del programa 70 y más.