Entrevista a Fernando Rodríguez Doval | Diputado federal panista | Exclusiva para Siempre!
Moisés Castillo
¿Renovarse o reiterar fracasos? Son los escenarios que se le presentan a Ricardo Anaya como nuevo presidente nacional del PAN. Está por verse si su juventud es suficiente para impulsar cambios verdaderos a un partido que desvirtuó sus principios a cambio del uso patrimonial del poder. Hizo del moche un estilo de hacer política y despreció postulados esenciales como transformar los gobiernos estatales y municipales para combatir la corrupción. ¿Dónde quedó la acción nacional de los ciudadanos?
La Comisión Organizadora Nacional de la Elección del PAN confirmó que Anaya ganó la contienda interna con el 81.91 por ciento de los votos emitidos. Informó que con el 100 por ciento de las mil 909 casillas instaladas a nivel nacional, Anaya será ratificado como presidente electo del Comité Ejecutivo Nacional del PAN al conseguir 193 mil 944 sufragios. El senador con licencia Javier Corral obtuvo 37 mil 953 votos, es decir el 16.3 por ciento de los votos en la jornada del pasado 16 de agosto.
Para Fernando Rodríguez Doval, diputado federal del PAN e integrante de la planilla de Anaya, lo más importante en estos momentos para Acción Nacional es la unidad y así terminar con la crisis del partido.
“Hay que hacer —dice— un esfuerzo serio por la unidad del partido, replantear el diseño institucional, las reglas internas que nos han llevado a enfrentar algunas crisis y divisiones. También se deberá diseñar una nueva estrategia de acompañamiento y seguimiento a las acciones de nuestros gobiernos municipales y estatales. La mejor manera de ganar elecciones es teniendo buenos gobiernos”.
Combatir corrupción, desafío
¿Qué opina sobre las acusaciones de Javier Corral de que hubo acarreo y alteración del padrón en la elección interna para renovar la dirigencia nacional?
Nosotros hemos sido muy insistentes, como lo ha reiterado Anaya, en decir que para Corral únicamente tenemos palabras de afecto, queremos tenderle la mano a él, a su equipo y a la gente que lo apoyó para construir juntos la unidad de Acción Nacional, así como corregir lo que se tenga que corregir dentro del partido. No negamos que el PAN ha caído en los últimos años en un conjunto de prácticas y tendencias contrarias a su historia, a lo que ha sido su identidad. Es un fenómeno que tiene bastante tiempo y es responsabilidad de todos los panistas solucionarlo. En este sentido, Anaya ha sido muy claro de que contamos con Corral.
¿Cuáles son los principales retos que tendrá Anaya?
Hay que tener un partido unido, incluyente, donde todos quepamos, donde no haya agandalle de grupos y donde se pueda construir, entre todos, un partido unido que nos permita ser más competitivo electoralmente. Combatir la corrupción es el gran desafío, que el PAN vuelva a ser ejemplo de un partido ético, un partido comprometido con la honestidad pública. Son algunos puntos del decálogo que Anaya estuvo planteando en campaña y que se tendrán que asumir.
El 7 de junio no le fue bien al PAN, disminuyó su votación. ¿Cómo le hará para recuperar la confianza de la gente rumbo a 2018?
No tuvimos los resultados esperados, hay que reconocerlo, por lo que hay que hacer un diagnóstico muy autocrítico, como el que ha hecho Anaya, y a partir de ahí saber lo que hay que corregir para poder recuperar la confianza de los ciudadanos y convertirnos en un partido ganador.
Oposición sensata
¿Le afectó al PAN la firma del Pacto por México?
En el Pacto por México hubo reformas importantes que eran parte de la agenda histórica del PAN, que nosotros defendimos cuando fuimos gobierno, pero desgraciadamente el PRI las rechazó de forma mezquina cuando fue oposición y nosotros no quisimos caer en esas conductas. Es cierto que, de cara a la opinión pública, pudimos haber confundido a un sector de la sociedad al habernos vinculado demasiado con el gobierno, son de las cosas que debemos replantearnos para ser una oposición firme.
El PAN se desdibujó como el gran partido opositor al PRI, ¿qué tipo de oposición buscará construir la nueva dirigencia nacional?
Una oposición firme, que señale todo lo que esté haciendo mal el gobierno federal, pero al mismo tiempo una oposición sensata, que acuerde y dialogue todo lo que sea por el bien de México, pero siembre revisando el accionar del gobierno.
¿Es viable este plan anticorrupción que plantea Anaya en el interior del PAN? ¿Habrá mano dura?
Anaya ha sido muy claro, vamos a ser implacables contra la corrupción en el partido, vamos a diseñar un sistema anticorrupción interno con órganos autónomos independientes que puedan investigar y sancionar actos de corrupción y de esta manera recuperar esa buena imagen que algún día tuvimos ante los electores.
No habrá dueños
Por el simple hecho de ser un político joven, ¿Anaya puede modernizar el PAN, romper con la inercia negativa que deja Gustavo Madero?
La dirigencia nacional no tendrá dueños. Por otro lado, se ha propuesto un diálogo entre facciones donde estamos personas más jóvenes y otras con más experiencia y trayectoria. Es algo que necesita el partido: aprovechar a las generaciones que nos anteceden, que han hecho una gran aportación al partido y a México, pero al mismo tiempo los jóvenes traemos frescura y modernidad.
¿El PAN no ha entendido su papel como oposición luego de 12 años en Los Pinos? ¿Le hizo daño alcanzar la Presidencia de la República?
Los 12 años que el PAN fue gobierno federal hubo grandes logros en materia económica, política, en desarrollo social, logros que están en peligro por este mal gobierno. También es cierto que el PAN entró en una dinámica interna negativa, pagamos costos por tener el ejercicio del poder y en ese sentido el partido sufrió una descomposición fuerte en la última década. Hay que reflexionar estos aspectos con toda la seriedad y buscar corregir.
Diferenciarnos de Peña Nieto
Todos los partidos políticos se encuentran con un desprestigio, y pareciera que los partidos grandes son lo mismo. ¿Cómo se va a diferenciar el PAN del resto de las fuerzas políticas? ¿Qué temas impulsará?
Tenemos que ser un partido distinto a los demás, que defienda principios y una doctrina humanista. Al mismo tiempo tendremos que ser un partido ético, que sea un referente de honestidad y que nos diferenciemos del mal gobierno de Enrique Peña Nieto. Esto nos permitirá ser distintos de cara a los ciudadanos.
