Ante el difícil panorama global, el Gobierno mexicano entregará este martes al Congreso el Paquete Económico 2016, que contempla una economía moderada: ingresos presupuestarios reducidos frente a la venta limitada del petróleo, y reingeniería en el gasto, con lo que se configurará una administración más austera.
A principios de año el Ejecutivo calculó que el recorte al gasto público sería de 135 mil millones de pesos para 2016, pero el declive paulatino de precios del petróleo orilla a que la cifra se eleve; esta es la primera vez en años que se modifica un paquete presupuestal. Analistas prevén que el ajuste sea igual o mayor a 1% del PIB, es decir, alrededor de 180 mil millones.
Bajo el planteamiento de un Presupuesto de Base Cero, el gobierno pretende presentar un proyecto de gasto más eficiente, que de prioridad a programas sociales y productivos, la eliminación y fusión de áreas que sean necesarias, y la revisión interna de la plantilla laboral.
Respecto a los Criterios Generales de Política Económica de 2016 se espera que la Secretaría de Hacienda plantee que la economía nacional pueda crecer 3%, frente a un escenario externo complicado.
El paquete también señala la descendencia del déficit público, que se prevé de 0.5% del PIB en 2016, en busca de transitar hacia 2017 al denominado déficit cero.
Por su parte, el precio de la mezcla mexicana se estimará en 49 dólares por barril, correspondiente con la cotización que se protegió con las coberturas petroleras del 19 de agosto; la plataforma de producción será similar a los 2 mil 280 millones de barriles diarios.
La ausencia de nuevos impuestos y mayores tasas sobre los existentes permitirá una inflación de 3%.
Además, para el Paquete Económico 2016, el gobierno prevé diferentes estímulos destinados a diferentes sectores, con el fin de reducir la carga fiscal, incentivar el ahorro, la inversión y la generación de empleos .
Uno de los estímulos fue dado a conocer el jueves pasado, cuando el Comité técnico del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y Desarrollo propuso que Pemex no pague el dividendo estatal 2016.
También se contemplan iniciativas que creen zonas económicas especiales, con el fin de apoyar las regiones de mayor rezago en el país.
Respecto a las demás demandas empresariales, se adelanta que vuelva la deducción inmediata de inversionistas y deducibilidad a prestaciones de los trabajadores.
Durante el Tercer Informe de Gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto se comprometió a que la segunda mitad de su mandato prevalecerá la austeridad presupuestal y que se apretará el cinturón la administración.
Información de El Universal
