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Carlos Arrieta

La periodista húngara, Petra Laszlo, de la cadena televisiva N1Tv ha pateado al mundo entero sin importarle el miedo, el horror y el temor que sentía ese refugiado que corría para evitar la acción de la policía en Roeszke, localidad cercana a la frontera con Serbia que es el lugar donde se encuentra uno de los campos de refugiados donde centenares de personas se concentran para huir de la guerra del Medio Oriente y una parte de África.

En un primer video se observa a Laszlo poner la pierna para intentar hacer caer a un padre con su hija, pero no lo consigue. En otro logra tumbar a un hombre que llevaba en sus brazos a un menor y que cayó al suelo.

https://www.youtube.com/watch?v=yMgaMwdviCk

Otro periodista llamado Stephan Richter se indignó a nombre del resto del mundo e hizo lo que su ética y humanismo le dictó al ver el accionar de su colega: subió a la red social Twitter el video que se viralizó en cuestión de minutos. Finalmente Petra fue despedida por la cadena televisiva húngara por lo que consideraron un acto de cobardía… y lo fue.

Petra Laszlo es una camarógrafa que trabajaba para N1Tv, cadena húngara afín al partido ultraderechista Jobbik, hasta que fue descubierta pateando a refugiados sirios frente a un control policial. N1Tv no se disculpó, por el contrario, justificó la acción y solamente despidió a Laszlo por la presión internacional.

Esto no sólo habla de la pobreza intelectual de una persona como Petra y de la empresa que trabajaba, en el que ambas han olvidado los valores universales.

Hay repudio del gremio periodístico mundial, de los organismos defensores internacionales y hasta de diferentes mandatarios nacionales, pero lo que no hay, es un pronunciamiento firme que exija sea llevada esa mujer ante una corte internacional de defensa a los Derechos Humanos y a la cadena televisiva por discriminación racial.

UNICEF advierte un alarmante aumento de niños y mujeres que buscan refugio en Europa

El número de mujeres y niños que buscan refugio en Europa y pasan a través de la ex República Yugoslava de Macedonia y Serbia es cada vez más alarmante, advirtió hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

En conferencia de prensa en Ginebra, el portavoz de UNICEF dijo que casi 10 mil personas, casi la mitad mujeres y niños, habían sido registradas en la ex República Yugoslava de Macedonia provenientes de Grecia en apenas una semana. Más de 7 mil 720 fueron registradas en Serbia en ese mismo período del 1 al 6 de septiembre.

Sin embargo, Christophe Boulierac advirtió que esas cifras podrían ser engañosas.

“El número real de mujeres y niños que llegan a los centros de acogida en ambos países es probablemente el doble de las cifras reportadas, ya que muchas familias siguen su travesía sin ser registradas oficialmente”, dijo el portavoz.

Desde junio de este año, más de 153 mil personas han sido registradas en ambos países, muchas de las cuales con la intención de solicitar asilo. La mayoría huye de la violencia de Siria, Afganistán e Iraq.

Normalmente, se les concede 72 horas para completar el proceso de solicitar asilo. Pero la mayoría continúa su viaje en autobús al norte, a Hungría o finalmente países del oeste y norte de Europa.

UNICEF sigue expandiendo sus servicios humanitarios en los centros de acogida en Serbia y la ex República Yugoslava de Macedonia. En ambos países está proveyendo agua y alimentos para los menores así como espacios seguros donde pueden jugar y recibir apoyo psicosocial.

Esta declaratoria hace aún más grave la actitud antirracial de Petra Laszlo, pero ni el recordarle cómo fue para ellos en Hungría hace algunos años hubiese podido evitar que actuara de esa miserable manera, pues a decir de personas que la conocen, es un ser repudiable y arrogante.

Ban pide acciones enérgicas para proteger a refugiados

No hay que olvidar que Hungría fue una potencia hasta el final de la Primera Guerra Mundial cuando la derrota la llevó a la firma del Tratado de Trianon que le supuso la pérdida de más de dos tercios de su territorio. En la Segunda Guerra Mundial el país luchó en el bando del Eje y también sufrió importantes pérdidas materiales y humanas.

Entre 1947 y 1989 Hungría estuvo regida por un gobierno comunista, un período en el que fue el centro de la atención mundial por la Revolución de 1956 y por la pionera apertura de su frontera con Austria en 1989, hecho que aceleró el colapso del Bloque comunista.

Miles de húngaros tuvieron que refugiarse en otros países cercanos como Eslovaquia Ucrania, Rumanía y Croacia donde también fueron perseguidos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) intervino para que se les diera asilo en países de otro continente.

Ahora nuevamente la ONU en voz de su actual secretario General, Ban Ki-Moon, recordó que el fracaso de la humanidad en responder con decisión ante una tragedia incipiente, conduce a una mayor catástrofe con la estampida de miles de personas huyendo de la violencia indiscriminada y la pérdida de numerosas vidas.

Ban Ki-moon hizo esa observación este martes al hablar en un diálogo interactivo informal de la Asamblea General sobre la implementación de la Responsabilidad de Proteger, al cumplirse el décimo aniversario de la Cumbre Mundial de 2005 que estableció ese principio.

Enfatizó que los líderes no pueden justificarse con que la soberanía nacional es superior a otras preocupaciones, o esconderse tras excusas de circunstancias nacionales o amenazas de seguridad excepcionales.

“Los crímenes atroces que manchan la conciencia de la humanidad hacen imperativa la necesidad de que los líderes transformen a la responsabilidad de proteger de un principio vital, a una práctica visible”, dijo.

El titular de la ONU llamó a los gobiernos, entidades de la ONU y en especial a los miembros del Consejo de Seguridad a transitar del concepto a la acción y describió al conflicto de Siria como una tragedia colosal y un símbolo vergonzoso de las divisiones internacionales.

Ban también hizo alusión a los conflictos en Yemen, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo, entre otros.

Para lograr la materialización exitosa de ese principio, el Secretario General pidió a los Estados, especialmente a los que integran el Consejo de Seguridad, exhibir una voluntad genuina para crear los espacios políticos necesarios para prevenir y responder a crímenes atroces.

Asimismo, solicitó conexiones más fuertes entre la alerta temprana y la acción temprana y la muestra del coraje suficiente para enfrentar públicamente los signos de riesgo.

Ban dijo que durante diez años, la Responsabilidad de Proteger ha ofrecido una alternativa a la indiferencia y el fatalismo y sostuvo que los desafíos derivados de los crímenes atroces son enormes.