El genoma del pulpo de dos manchas de California (Octopus bimaculoides) fue secuenciado por un equipo internacional de científicos. Tras los hallazgos, los investigadores están ahora más cerca de descubrir los genes implicados en la biología inusual de esta criatura, incluyendo su capacidad para cambiar su color de piel y de textura, y un cerebro distribuido que permite que sus ocho brazos se muevan de forma independiente.
La investigación estuvo a cargo de científicos de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), el Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) en Japón y la Universidad de Chicago. Los resultados se publicaron en la revista Nature.
Las conclusiones arrojan diferencias notables entre los genomas de los pulpos y otros invertebrados, incluyendo reordenamientos generalizados de los genes y una expansión dramática de una familia de genes implicados en el desarrollo neuronal que se pensaba que era exclusiva de los vertebrados.
Los científicos Daniel Rokhsar, quien co-dirigió el proyecto, junto con Clifton Ragsdale, de la Universidad de Chicago explican: “El sistema nervioso del pulpo se organiza de una manera totalmente diferente a la nuestra: el sistema nervioso central rodea al esófago, algo típico en invertebrados, pero también tiene grupos de neuronas en los brazos que les permiten trabajar de forma relativamente autónoma, además de grandes lóbulos ópticos involucrados en la visión”.
“La secuenciación fue una oportunidad para mirar el genoma y ver lo que podemos aprender sobre la morfología del pulpo y su cerebro único”.
“Comprender cómo el cerebro distribuido del pulpo interactúa con sus ocho extremidades podría, por ejemplo, ayudar a los ingenieros a diseñar brazos prensiles flexibles para robots”, añade Rokhsar. En algunos entornos, como el submarino, estos podrían funcionar mejor que lo brazos y las piernas articuladas.
Sus cerebros son enormes, altamente desarrollados, demuestran que los cefalópodos son los invertebrados más inteligentes de la Tierra. “Pueden, incluso, resolver problemas complejos y aprender comportamientos”, apunta Rokhsar
“Hemos encontrado varios tipos de genes que se expanden de manera espectacular en el pulpo en relación con otros vertebrados, y creemos que juegan un papel crítico al permitir un nivel de complejidad neuronal jamás alcanzado en invertebrados” añade.
“Desentrañar el genoma del pulpo hace más manejables los estudios sobre cefalópodos, siendo además determinante para los estudios evolutivos comparativos”, señala Ragsdale, profesor asociado de Neurobiología, Biología Humana y Anatomía de la Universidad de Chicago. “Es un recurso increíble que abre puertas a nuevas cuestiones jamás planteadas sobre estos extraordinarios animales”.
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