Alianza PRD-PAN

René Avilés Fabila

El pasado domingo el congreso del PRD aprobó una propuesta, imagino que previamente discutida en sus aspectos positivos y negativos, desconcertante para su militancia  y en general para esa masa gelatinosa que se proclama de “izquierda”. Habrá alianzas con el muy conservador y finolis PAN. No importa que sea la derecha y que durante lustros se hayan mofado de algo que nunca se concretó plenamente salvo en el mundo de las posturas reaccionarias: las “izquierdas” se referían con brutal ironía al PRI y al PAN como PRIAN. ¿Cómo llamaremos a esta relación perversa y meramente electoral que vamos a presenciar? ¿PRAN, acaso? Esperemos que las voces populares la califiquen.

Detrás de esta alianza, la que es en rigor antinatural, sólo encontramos motivos electorales y en ningún caso afinidades ideológicas, de fondo. El PRD o lo que queda siempre se ha visto de “izquierda”. Hasta Marcelo Ebrard, hoy prófugo del PRI y de la justicia, como su amigo Manuel Camacho, se proclamaron de centro, incluso formaron un partido con esa idea eje.

Luego, al fracasar, pasaron a las filas del PRD donde una y otra vez se vieron a sí mismos como “izquierdistas”. Vaya historia la de esos políticos oportunistas. Se mofaron del PRI y del PAN y en más de un momento llegaron a acuerdos con ambas fuerzas. Ahora, ambos a la baja, con la necesidad urgente de conquistar votos y no hacer mal papel ante Morena y el PRI, hablan de alianzas “casuísticas” y “excepcionales”.

El PRD debería optar por ir solo, pero ahora con los principios fundacionales, dejando de lado las mafias y grupos que lo debilitaron, no buscar un caudillo sino una ideología realmente de izquierda. El asunto es grave ya que tanto Arturo Núñez como Gabino Cué estuvieron de acuerdo y así lo expresaron públicamente, en ir con el PAN contra el PRI, supongo que con tal de mantener el poder en algunos estados, como los suyos y, desde luego, recuperar parte de lo perdido en el Distrito Federal.

Esa conducta poco ética, muestra un PRD en descomposición plena, que busca a cualquier precio mantenerse en el poder, alejado de principios avanzados. El PAN ha modificado sus posturas, no es el mismo que fuera fundado por Manuel Gómez Morin en 1939 como reacción anticomunista y contra el gobierno de Cárdenas. Ya no es la derecha que prende veladoras y reza a diario.

Desde que llegaron al poder a través de un ranchero parlanchín e ignorante, han mostrado sus debilidades y flaquezas. De oposición fanática al PRI, al que veían como un partido tan peligroso como avanzado políticamente. Memorables fueron las polémicas entre ambos partidos.

Una alianza entre la derecha y la supuesta “izquierda” a ninguno de los dos partidos le hará bien, al contrario, provocará risas y repulsa.  Para el proceso electoral siguiente, al PRD le convendría ir con un candidato “independiente” como Miguel Ángel Mancera, por más que se esté hundiendo. Lo que debió discutir el congreso del PRD hubiera sido una plataforma ideológica, puntos claros, acuerdos entre sí para que la nación lo vea como una alternativa de izquierda seria y moderna.

www.reneavilesfabila.com.mx