Artículo Exclusivo para Siempre!
Carlos Arrieta
Lo malo
Pasada la hora feliz, horas después de que Silvano Aureoles Conejo rindiera protesta como gobernador constitucional de Michoacán, el telón cayó obligando al respetable a volver a la realidad.
Poco duró el ensueño del nuevo comienzo ante la putrefacta realidad de Michoacán, el estado mexicano que cursa la etapa terminal más larga de la historia política mexicana. La entidad, doblegada por el crimen organizado, vive hoy un intento desesperado de resucitación con respiración de boca a boca.
Lo dijo el propio Aureoles Conejo al reconocer que la clase política le ha fallado a Michoacán.
No es cualquier dolor de estómago lo que enfrenta el de Carácuaro: altos índices de inseguridad pública, un Estado sobajado al imperio de la ilegalidad y la impunidad, crisis en las finanzas públicas, ineficacia e inconsistencia gubernamental con conflictos sociales que han sumido a Michoacán en una vorágine de desequilibrio e incertidumbre.
Y sigue: la inestabilidad estructural e institucional causante de retrocesos, parálisis y caos en todos los temas y ámbitos de la vida diaria, además de un gran descontento social, con una población que se siente lastimada, engañada y vulnerable.
Es decir, en Michoacán, o te resignas, te conviertes en cómplice o haces justicia por propia mano.
Aunado a ello, la economía estancada, con endeudamientos, desorden financiero y la inseguridad jurídica, que desencadenaron en un alud de incumplimientos a proveedores y en el olvido de los programas sociales.
Marchas y plantones de diversos grupos, tomas en edificios públicos, bloqueos en calles y carreteras, y tomas de casetas de peaje, parte del paisaje habitual michoacano, expresiones sociales que han rebasado lo tolerable, al afectar gravemente los derechos de terceros. El círculo perverso que dibujo el mismo Aureoles Conejo.
Lo feo
La pobreza de un gabinete reciclado. Muchos de ellos plenamente identificados con Leonel Godoy Rangel, el gobernador michoacano al que se acusa de ser causa y origen de la catástrofe michoacana, como mínimo.
Un gabinete legal y ampliado con más malos que buenos, y la voracidad latente, irrenunciable, de hombres como Antonio Soto, cercanos al mandatario y por tanto, claros ejemplos de riesgo y peligro para la relación que finca el hoy jefe del Ejecutivo estatal con la Federación y sus alrededores. ¡Aguas!
Al ingeniero agrónomo egresado de Chapingo le acompaña pues un gabinete con una total inexperiencia ante los retos -y qué tamaños de retos-, que enfrenta.
Añádale el contubernio de autoridades con el crimen organizado, sea por acción u omisión, incluso en las más altas esferas del gobierno estatal, que han acaparado los titulares de medios nacionales e internacionales, ensuciado la imagen de Michoacán, llenándola de vergüenza; estigmatizando a Michoacán como un estado corrupto y hasta inepto.
Lo más feo
La ratificación de dos funcionarios jaristas, cercanísimos al tristemente célebre excomisionado para la seguridad y el desarrollo de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes: el procurador José Martín Godoy Castro y el secretario de Salud, Carlos Aranza Adoniz, éste último señalado en el desvío de más de 50 millones de pesos destinados para el sector salud michoacano.
Dicen las malas lenguas que Aranza Adoniz gastó parte de ese dinero en el blindaje de camionetas último modelo, de uso personal para el pediatra toluqueño. A Aranza Adoniz le adjudicaron públicamente la adq2uisición de ocho camionetas Jeep Cherokee, con un valor de 442 mil 241 pesos por unidad, sin incluir el IVA, las cuales fueron repartidas entre sus más cercanos.
Y, en general, los frecuentes cambios en posiciones estratégicas del gobierno -4 gobernadores en poco más de 7 años, 6 secretarios de gobierno, 7 secretarios de finanzas; 7 secretarios de desarrollo económico-por mencionar algunos ejemplos, lo que generado un tremendo desequilibrio.
La corona del pastel: del 2006 al 2014 se registraron 719 asesinatos a mujeres en Michoacán.
Ante tan difícil panorama, el riesgo de convertirse en otro Rogelio Ortega, el mandamás de Guerrero, es decir: en un gobernador de adorno, inútil, estéril.
Lo bueno
Lo único: el propio Silvano. La capacidad gestora del perredista pareciera, por igual, imparable. La muestra más reciente está en la convocatoria a su toma de protesta, a la que asistieron 11 gobernadores del PRI, PAN, PRD y del Verde Ecologista, sin orden cronológico, Estado de México, Jalisco, Guerrero, Tabasco, Oaxaca, Sinaloa, Guanajuato, Chiapas, Campeche, Morelos y del Distrito Federal. Además, se agruparon en torno al diputado federal con licencia ocho exgobernadores michoacanos, cinco de ellos del PRI y el resto, del PRD.
Aureoles Conejo llegó a levantar la diestra a la sesión solemne del Congreso del Estado, con la torta bajo el brazo y el mayor reflejo de ello está en el tema de la seguridad.
A partir de hoy cientos de elementos de las fuerzas armadas y militares arribarán a Michoacán para volver a blindarlo contra el embate del hampa organizada; lanzó la convocatoria para nuevos reclutas estatales; le abrió a la puerta a la tecnología con la incorporación que hará, en breve, de 120 arcos detectores con la más sofisticada tecnología y un moderno sistema de vigilancia aérea las 24 horas del día y la instalación de más de 5 mil cámaras de seguridad.
El anuncio que hizo de denunciar ante la PGR a la autoridad municipal que no cumpla de inmediato con la presentación de la acreditación de controles de seguridad de sus cuerpos policiacos.
En pleno acto de toma de protesta, le sacó a Miguel Ángel Osorio Chong la promesa de declarar la alerta de género en Michoacán.
La estrategia personal del mandatario michoacano le ha pegado bien, hasta ahora. Ya dio los primeros pasos y pareciera que ese será su actuar a lo largo de su mandato, enfilado sin lugar a dudas a las presidenciables del 2018. Nada mejor que un fructífero gestor que tira a la basura los colores partidistas, de credo y hasta personales, para cumplir con la sagrada encomienda que la Constitución puso en sus manos… Al tiempo…
