Rubén Santamaría, del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), identificó las formas propias de vibrar e interaccionar de las unidades básicas del ADN: adenina, guanina, timina y citosina.

“Con física cuántica y cómputo pesado podemos establecer intensidades, cantidad de vibraciones, frecuencias y vibraciones únicas del ADN. A nivel experimental es posible registrarlas, pero es difícil determinar cómo se mueven los átomos”, dijo.

Razón por lo que indagó cómo reacciona el ADN con compuestos en la célula. En este sentido, explicó que su esqueleto o estructura (también llamado backbone y que no comprende a las bases nucleicas básicas) funge como un faro que con segmentos cargados eléctricamente (en secuencia alternante) anuncia a larga distancia la interacción con otros compuestos celulares.

“Desde lejos, éstos detectan las cargas del backbone y al acercarse, las de la adenina, guanina, timina y citosina se hacen sentir y muestran sus diferencias locales, lo que les permite identificar las bases específicas del ácido desoxirribonucleico”.

El investigador mostró que así como el humano posee una huella dactilar, el ADN tiene una vibracional, pues cada base nucleica tiene una manera propia de vibrar.

Resaltó que al estudiar uno de sus segmentos sabe de qué secuencia se trata con sólo registrar su patrón o espectro vibracional, compuesto por frecuencias e intensidades que otorgan la peculiaridad mencionada.

Cabe señalar, que como parte del proyecto Caracterización de la Estructura y Propiedades del ADN en el marco de la Mecánica Cuántica, se ha empezado a estudiar la interacción de la molécula de la vida con contaminantes de la atmósfera de la ciudad de México.

Por lo que Santamaría y Daniel Zapata —estudiante de doctorado en Física— investigan el sulfito de sodio (Na2SO3) porque, según resultados experimentales de otras ciencias, afecta al ADN, “aunque no se sabe cómo ni dónde”.

Por otra parte, un proyecto a futuro de Santamaría es estudiar la interacción de proteínas con ADN, quien como etapa preliminar, bajo su supervisión, Tania González, alumna de la maestría en Química, ya investiga.