Artículo Exclusivo para Siempre!

Carlos Arrieta

“La corrupción no vive del ambiente, la difunde como peste el mal gobernante”…

José Vasconcelos

Una vez más Andrés Manuel López Obrador reiteró su desprecio a la niñez de México y mostró la verdadera esencia de su discurso; la intención no es emprender una lucha social desde un partido político de “Regeneración Nacional”, sino adoptar a los grupos más radicales y responsables de la inestabilidad del país que puedan emprender una batalla violenta preelectoral rumbo al 2018.

López Obrador confesó la tarde de este domingo su apoyo incondicional al paro de labores de 24 horas consumado este lunes en varios estados de la República por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sin importarle que millones de niños se queden sin clases.

De gira por Tlaxcala, AMLO sostuvo que no se puede reprimir un paro de labores, a pesar de:

  • La CNTE no tiene ni si quiera la autoridad legal como sindicato para emprender una acción colectiva en contra de la clase patronal
  • Es la directamente responsable de la baja y casi nula calidad en la educación de los niños y,
  • Ni siquiera tienen un registro de resultados de su desempeño en las aulas.

Tras ese escenario, quedó claro que Andrés Manuel es un sicario más –con foro- de la educación y un defensor de los derechos de quienes incumplen desleal y violentamente en los salones de clases.

No es sorprendente que el dueño de Morena y exjefe del gobierno capitalino salga con una nimiedad intelectual de ese tipo, pues no se ha distinguido justamente por su capacidad orbital de los verdaderos verdugos de las causas sociales; al contrario, ha sido un detractor de las acciones a favor de los mexicanos.

Para corroborar la personalidad y el mezquino interés de AMLO, solo falta señalar algunas de sus citas:

  • “Morena apoya al magisterio nacional, porque Morena está del lado de los maestros”.
  • “No se puede reprimir un paro, hace unos días leí que el jefe de la Policía Federal decía que van a hacer uso de la fuerza en caso de que haya un paro de los maestros, eso es anticonstitucional, ya nada más con esa declaración debería ser juzgado ese jefe de la Policía”.
  • “Los partidos están al servicio de la mafia del poder, porque hay algunos que se disfrazan de opositores o de independientes, pero la verdad no se plantean cambiar al régimen, ni cambiar la política económica, sólo quieren llegar a los cargos”.
  • “Los mexicanos tienen el derecho de manifestarse y llevar a cabo una huelga, eso no lo han quitado de la Constitución”.

Como se puede apreciar, el tabasqueño en ningún momento habla de que es urgente mejorar la calidad de la educación desde el nivel básico; tampoco señala que una de las piezas fundamentales para evitar que los jóvenes sean recluidos por el crimen organizado es la educación desde la infancia.

Lo peor es que justifica la ausencia de maestros en las escuelas y sus actos de vandalismo en las calles, son un supuesto acto de represión policial; asimismo su ceguera o miopía le impiden ver que si bien la libre manifestación no está prohibida legalmente, el derecho a la educación es una obligación constitucional.

Aquí el problema mayor radica en que ese tipo de discursos solo alientan la ignorancia, el crimen y la desatención en contra de uno de los sectores más vulnerables de México y el mundo: La niñez.

Total, ante las timoratas autoridades que no son capaces ni de defender el derecho de los niños como una obligación de Estado, siempre habrá un oportunista carroñero que lo aproveche para usar como guiñapos a quienes le darán el voto, a costas, incluso, de pasar por encima de los que todavía no representan un importante capital político.