Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública (SEP), descartó cualquier diálogo con los maestros disidentes adscritos a la Sección 22 del SNTE en Oaxaca, mientras no cambien tres circunstancias.
– “No puede haber diálogo que pretenda evadir la ley; si no hay claridad de que la ley se tiene que implementar, no puede haber diálogo.
– “Tampoco puede haber diálogo para ver qué parte de la reforma (educativa) se brinca, no se implementa o se logra una especie de estado de excepción. La reforma se tiene que implementar plenamente en Oaxaca y en función de eso debe ser el diálogo.
– “No puede haber diálogo a partir de violar la ley y dejar a los niños y las niñas sin clases”, advirtió el secretario, en entrevista con Grupo Imagen Multimedia.
Recalcó el funcionario federal que “no vamos a ceder. No nos van a presionar. Cuando las tres condiciones cambien, estamos en toda la disposición para sentarnos a dialogar para ver cómo implementamos la reforma en Oaxaca”, dejó en claro.
Detalló que, en Chiapas, 95 por ciento de los planteles abrieron normalmente y dieron clases; en Guerrero, 93 por ciento, mientras que en Michocaán fue el 70 por ciento.
En el caso de Oaxaca, expuso, 35 por ciento de las escuelas operó con normalidad; “más de un tercio no hizo caso”, subrayó.
Reconoció que “sigue habiendo mucho miedo a la Sección 22, pero poco a poco empiezan a cobrar mayor conciencia de que ya no los puede obligar, como antes”, a marchar.
Aurelio Nuño recalcó que se va a descontar el día a los maestros que faltaron a clases para sumarse al paro del lunes, deducción que se verá reflejada en la siguiente quincena.
Hizo alusión a la cada vez mayor conciencia que tienen los maestros sobre los beneficios que les traerá la aplicación de la reforma educativa.
“Cada vez hay más conciencia de los maestros y cada vez hay mayor apertura de que la reforma educativa no es como les han querido hacer creer: algo que los va a afectar o que está hecho en su contra. Al contrario: la reforma educativa los va a beneficiar, que a través de la reforma educativa podrán, a través de su propio esfuerzo y de su propio mérito, hacer una carrera como maestros y ya no le tienen que deber nada a nadie, como era antes, cuando las plazas o el futuro de los maestros lo determinaban los líderes a partir de criterios clientelares y políticos.”
Agregó finalmente que durante su administración al frente de la Secretaría de Educación Pública se ha fijado siete grandes prioridades, entre las que se cuenta la revisión de planes y programas de estudio, para construir un nuevo modelo educativo.
