En Michoacán, SNTE y CNTE
Carlos Arrieta
Morelia.- Por primera vez en la historia del magisterio, desde su escisión, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se sumó a las movilizaciones y paros convocados por su disidencia, la Coordinadora de Trabajadores de la Educación. El SNTE y la CNTE se unieron en Michoacán para responder al primer paro nacional al que llamó la Coordinadora para protestar en contra de la aplicación de la reforma educativa.
Esto generó la paralización global de las once mil escuelas de educación básica que hay en la entidad convocada por la Coordinadora. El líder de la Sección XVIII, Juan José Ortega Madrigal, aseguró que recibieron el apoyo de más del 90 por ciento de los planteles académicos.
Esta última cifra incluso coincide con la expresión magisterial antagónica de la CNTE, pues el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que históricamente se sumó al paro nacional también participó y confirma esos números.
La movilización duró poco más de once horas en las que no solamente hubo paro en las escuelas, sino que también los integrantes del SNTE, la CNTE y normalistas bloquearon las carreteras Siglo XXI, de Occidente y todos los accesos al puerto de Lázaro Cárdenas.
Sobre el tema, el gobernador michoacano, Silvano Aureoles Conejo, advirtió que se les descontará el día a los maestros que dejaron sin clases a los alumnos y que no se presentaron a las aulas, ya que “es un día hábil”, dijo.
El mandatario indicó que es responsabilidad de todos contribuir a que cambie la educación en Michoacán, toda vez que no hay ningún indicador sobre el tema en el que la entidad esté bien: “en educación básica estamos en último lugar, en reprobados en primer lugar, y en deserción escolar en el lugar 30”, enfatizó.
Desde temprana hora de este lunes, los adheridos a la CNTE iniciaron con sus bloqueos. En apoyo a los docentes, estudiantes normalistas robaron al menos tres autobuses de pasajeros sobre la carretera Morelia-Pátzcuaro, principalmente de la ruta purépecha, para movilizarse.
Con violencia, los estudiantes de la Normal de Tiripetío exigieron a los pasajeros abandonar las unidades para luego ocuparlas y utilizarlas para su traslado a la capital del estado, con el fin de participar en la movilización del magisterio en contra de la reforma educativa.
De esta forma, la coordinadora continuó con su paro escalonado iniciado desde un día antes con la toma de las oficinas de la Secretaría de Educación y que se prolongó por al menos 20 horas, en la que generaron afectaciones a los niños de educación básica, así como a miles de automovilistas y empresas privadas.
No podría faltar el acto de vandalismo perpetrado a manos de los normalistas que saquearon varias tiendas de conveniencia y robaron también camionetas con diferentes productos comerciales para repartírselos entre ellos.
Al paro convocado por la CNTE, se sumaron integrantes de los sindicatos de educación media superior y superior, así como del Frente Cívico Social, que marchó este lunes sobre la avenida Madero, la principal calle que cruza Morelia de oriente a poniente, generando caos vial y molestia entre usuarios y transeúntes.
Ortega Madrigal —quien busca la dirigencia estatal de esta organización civil— afirmó que no tiene miedo de la promesa del gobierno de descontar el día a quienes tomaron parte en las actividades, y advirtió que de ser así, la situación entre el sindicato y el Estado podría tornarse “difícil”.
No es para menos, ya que voces contrarias a Juan José Ortega en el interior de la CNTE advierten que esta movilización fue sólo para mostrar músculo y escalar un peldaño en el entorno nacional.
El problema, entonces, radica en que esa debilidad ha dejado a la deriva el poder político y económico que representaba el ser el líder o los líderes más poderosos de la disidencia y que implica que cualquier decisión tenga que pasar por sus manos, antes de que se defina cualquier plan de acciones.
Esa rebatinga del poder por el poder ya se empieza a notar en estados como Michoacán, Guerrero y Chiapas, en los que buscan atraer ese imperio, a costas de la rebelión interna, incluso, que sus agremiados empiezan a orquestar en los comités seccionales.
Ese poder se los dan más de 25 millones 900 mil alumnos y más de un millón 212 mil maestros de educación básica, adscritos a las 228 mil 269 escuelas de educación preescolar, primaria, secundaria, normal y demás instituciones para la formación de maestros de educación básica, públicas y particulares incorporadas al Sistema Educativo Nacional.
De acuerdo con las cifras estimadas, la matrícula para este ciclo escolar 2015-2016 en preescolar asciende a más de 4 millones 852 mil 242 y abarca los preescolares Cendi, general, de Conafe e indígena.
Para educación primaria hay una matrícula superior a los 14 millones 257 mil 501 alumnos, quienes son atendidos en primaria general, comunitaria e indígena. En tanto, en educación secundaria hay 6 millones 852 mil 429 estudiantes.
La gran estafa magisterial
La Secretaría de Educación en Michoacán no ha rendido cuentas claras; en complicidad con la dirigencia de la CNTE, también arrastran más de 15 mil 216 millones de pesos financiados por el gobierno del estado, que no han comprobado a las instancias de fiscalización, en tan sólo tres años.
Esto no sólo ha generado la inestabilidad social, ni del sector educativo, sino que también ha sido parte del desfalco financiero a las arcas del erario, tal como lo revela una auditoría realizada al sector y corroborado con el expresidente de la Comisión de Educación en el Congreso del Estado, Fernando Salomón Rosales Reyes.
“Lo medular y más grande es que desde 2011 se detectaron 9 mil millones de pesos sin comprobar; el 2012, 2 mil 216 mdp y en 2013, 4 mmdp, y te aseguro que ahorita con la glosa que en su momento se vaya a dar con el informe, pues vamos a encontrar más irregularidades”, advirtió el entonces diputado local, una de las personas que más recientemente vigiló este comportamiento financiero.
Rosales Reyes dijo que lo más delicado es que no le hacen nada a nadie y trasciende igual, porque la misma Auditoría Superior de Michoacán tiene las mismas cifras “y hasta la fecha no le han hecho nada a nadie, así de sencillo”, reiteró.
Todo esto surge de una investigación realizada a fondo por Siempre!, en la que también se revela que los acuerdos obtenidos son irregulares, ya que la CNTE no cuenta con el carácter legal para negociar condiciones laborales de sus agremiados, ya que no están constituidos como gremio o representación sindical, sino como organización social desde su creación.
“Hasta la fecha tenemos tantas irregularidades y no se vale que se hagan leyes chiquitas, grandotas o bonitas, pero que no se cumplan; eso es lo que en su momento no es correcto”, recriminó.
Durante el trabajo realizado, de igual forma se pudo constatar que al menos existen una veintena de programas fantasma mediante los cuales la Coordinadora exigía cantidades exorbitantes de recursos, y que el propio gobierno estatal accedió a erogarlos.
Las distintas negociaciones —fuera del marco legal— con los dirigentes de la Coordinadora en Michoacán, y sus afines, los normalistas, fueron determinantes en la elevación incontenible del gasto educativo en la entidad, de hasta un 673 por ciento de 1996 a 2015.
Al respecto, Salomón Rosales, actual diputado federal, denunció el apoyo que se le ha dado a la Coordinadora desde el mandato del exgobernador Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy, e incluso con el sustituto, Salvador Jara Guerrero.
Acusó que han sido minutas o acuerdos que han firmado y que, muchas veces, todo lo manejan en de lo oscuro, porque no están dentro de los programas que la propia Secretaría de Educación tiene.
“Son acuerdos que en su momento tienen con el propio gobierno y esto ha propiciado que la misma Coordinadora secuestre a la propia Secretaría para ella decidir o qué rumbo tomar la propia Secretaría”, sostuvo.
Y es que de acuerdo con el estudio de especialistas y auditorías a fondo, se concluyó que este gasto inmoderado de más de 15 mil millones de pesos erogado a la CNTE también fue parte del desfalco financiero que colapsó la economía de la entidad.
Sin embargo, y a pesar del gasto que implicó mantener los caprichos de la Coordinadora, muchos fueron los compromisos incumplidos, pero más aún, su obligación de estar frente a un aula para responder con su trabajo en los salones de clases.
Es importante mencionar que se buscó la versión del dirigente estatal de la CNTE en Michoacán, Juan José Ortega Madrigal, quien respondió con su silencio.
