Charla con Carla Guelfenbein/Autora de Contigo en la distancia

 

 

Eve Gil

Conocí a la autora chilena Carla Guelfenbein hará cosa de siete años, cuando promovía en México su novela El resto es silencio, publicada por Planeta, y ya entonces me pareció, además de un gran descubrimiento literario, una mujer envuelta en un aura de felicidad y satisfacción con la vida; de las sonrisas más amplias, genuinas y bellas que había visto en mi vida.

Esa misma mujer, sin una sola arruga en la blusa ni una cana; la misma cabellera ondulada y brillante, salió a mi encuentro cuando acudí a entrevistarla, esta vez en calidad de ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2015 por Contigo en la distancia, sin duda una de las más ambiciosas y entrañables obras que han obtenido el citado galardón.

Personajes

El personaje en torno al cual se va tramando una intriga casi detectivesca —o sin el casi—, Vera Sigall, está inspirada nada menos que en Clarice Lispector que, como Vera, se caracterizó por la ambivalencia y el misterio.

Vera Sigall, sin embargo, no es la protagonista. Es el personaje a través del cual se encuentran el joven arquitecto Daniel y una estudiante e investigadora literaria, Emilia, que no parecían destinados a coincidir. Daniel, casado con una popular conductora de televisión, no solo es vecino de Vera, sino el único con quien esta especie de Greta Garbo literaria ha hecho amistad, desarmada acaso por la creativa sensibilidad del joven. Emilia, por su parte, lleva una vida casi monjil en París, conviviendo con su novio de toda la vida, hasta que surge la oportunidad de viajar a Chile para explorar la afamada biblioteca María Luisa Bombal, especializada en escritoras y realizar un trabajo académico. Es entonces que de alguna manera ingresa a la vida de Vera como el propio Daniel: la puerta ancha.

La historia narrada en Contigo a la distancia da un giro brusco e inesperado ante un inexplicable accidente sufrido por Vera, quien al parecer tropieza al bajar las escaleras. Pero Daniel está convencido de que eso no puede ser. Vera no es de las que se cae; no sufre desmayos, y camina con el mismo garbo de la juventud. Al ser viuda, madre de un hijo muerto, Daniel es lo único parecido a un pariente que tiene, por lo que se le permite permanecer al lado de la anciana en estado de coma. Emilia, por su parte, va a dar al hospital apenas leer la noticia del accidente en los periódicos.

“Emilia es la más cercana a mí —confiesa Carla— y la que más me costó construir, justamente por esta cercanía. Con ella era particularmente exigente a la hora de otorgarle una voz, también con Horacio, que está en las antípodas de Emilia: es el que me resulta más lejano. Daniel, en cambio, me salía con mucha naturalidad, no podría explicar por qué, si tenemos tan pocas cosas en común”.

Horacio Infante es un antiguo amor de Vera Sigall; un poeta de la estatura de Gonzalo Rojas que, contrario a la discreta Vera, permanece bajo los reflectores y ganando un premio tras otro, pero hay “algo” que impide a este hombre encantador disfrutar de la realización de sus sueños como escritor.

“Horacio es absolutamente ficticio. Responde a una generación específica de creadores, a una clase social. A una época en que los escritores eran diplomáticos que viajaban por todo el mundo. La misma del boom, donde se creó la imagen del intelectual exitoso que llevaba una vida muy mundana y pertenece a una cierta clase social, pero no me inspiré en alguien específico. Vera, en cambio, tiene una historia muy similar a la de Clarice, en quien la crítica reconoció una voz muy particular —rasgo de estilo que llega a ser clave para resolver parte de la trama—, aunque se le comparó con Virginia Woolf y con James Joyce, pero definitivamente posee una actitud ante la vida que dista de ser mundana y es por completo opuesta a la de Horacio”.

La también autora de El revés del alma y Nadar desnudas, publicadas también por Alfaguara, prosigue:

“Vera, además, es una mujer que se deja llevar por una pasión sabiendo que el costo para su hijo va a ser alto. No es perfecta, mucho menos conservadora. Ni santa ni pecadora, pero rompe esquemas de su época. No la considero, sin embargo, una heroína. Todos los seres humanos tenemos aspectos pequeños y viles, y otros grandiosos y Vera no se queda atrás. Tiendo a sentir cariño y compasión por mis personajes, aún por aquellos que hacen lo que yo no me atrevería”.

Thriller repleto de enigmas

Independiente de su mutuo interés por Vera Sigall, ¿qué pudo suceder para que dos personajes tan distintos, superficialmente hablando, como Daniel y Emilia, terminaran enamorados?

“El origen de esta amistad —que es como empieza su relación— es la soledad de ambos, porque a pesar de ser joven, apuesto y casado con una mujer muy exitosa, Daniel está encapsulado en una cáscara que es la vida cotidiana. Puede considerársele relativamente exitoso porque ha ganado un gran premio, pero al parecer la cosa quedará ahí. Pese a tratarse de un hombre bello más que guapo, es capaz de mirar más allá de las apariencias, y de ahí su entrañable amistad con una anciana misteriosa y, posteriormente, con una joven que pudiéramos calificar «del montón», como es Emilia. Ella es una intelectual. Se supone que los intelectuales deben estar con sus pares, pero la sensibilidad de él termina por conectar con la que ella tanto se esfuerza en mantener oculta. Emilia, por su parte, tiene una larga —y dolorosa— historia con su cuerpo, al grado de desear ardientemente que los humanos pudieran relacionarse exclusivamente con el alma. Para ella, el cuerpo entorpece la relación entre dos seres que se aman. Quizá Daniel la haga cambiar de opinión”.

Contigo en la distancia es un thriller literario y psicológico, repleto de enigmas. Muchas de las respuestas están en lo que escribían Vera y Horacio en la misma época. Es toda una investigación policiaca en clave literaria, pero también una realista historia de amor donde se imponen el miedo, el egoísmo y las patologías normales en quienes han padecido traumas de infancia.

Actualmente, Carla trabaja en una novela que define como crossover [cruce-cruzamiento]:

“Cuatro jóvenes se encuentran en un hospital psiquiátrico y hay una suerte de crimen y estoy en esto. No es exactamente un thriller, creo más bien que plantea los dilemas y las dificultades de ser joven en la época actual”.