Un lote de más de 110 piezas arqueológicas y un fósil de reptil, fueron entregados al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego de haber sido repatriados de seis países por parte de la Secretaria de Relaciones Exteriores (SER).

Según información del INAH, a través del marco de la adopción continua de medidas para recuperar bienes culturales protegidos, el conjunto de bienes fue repatriado como resultado de la actuación coordinada de la SRE, de la Procuraduría General de la República y del INAH, la cual concluyó con varias entregas por parte de autoridades extranjeras, así como en virtud de restituciones voluntarias por personas en diversos países.

En los procesos respectivos de repatriación intervinieron puntualmente las Embajadas de México en Bélgica, Canadá, El Salvador, España e Italia, y los Consulados mexicanos en las ciudades estadounidenses de Albuquerque, Dallas, El Paso, Raleigh y San José.

Los bienes en cuestión serán individualmente analizados y registrados por especialistas del INAH, con el objeto de determinar las culturas prehispánicas que los crearon, y conocer datos sobre los reptiles que vivieron hace más de 65 millones de años.

Dentro del conjunto de bienes sobresalen un yugo de la cultura olmeca, elaborado en granito negro y veteado, que presenta motivos decorativos finamente detallados de cabeza de serpiente en ambos extremos; se cree que formó parte de una ofrenda funeraria de un caballero noble. La pieza representa la forma de un aditamento utilizado en el ritual del juego de pelota.

También se recuperó un fósil de mesosaurio (reptil acuático) casi completo en roca sedimentaria de tono rojizo pálido, cuya antigüedad se calcula entre 270 y 300 millones de años.

Dado el gran valor que el pueblo de México confiere a su patrimonio cultural, es política firme del Gobierno de la República adoptar oportunamente todas las medidas a su alcance para protegerlo.

Por otro lado, México ha sido por siglos un paraíso para los saqueadores y aruqeólogos sin escrúpulos que han extraído invaluables piezas. Gracias a un tratado firmado en los años setenta, miles de piezas han regresado a territorio nacional, tras permanecer años en el extranjero, con el fin de reintegrarlas a los museos y zonas arqueológicas a donde pertenecen.

Sin emabargo, siempre sera pertinente realizar análisis, pues alguna repatriaciones han recibido gran cobertura mediática y varias piezas han resultado ser falsas.

Entre las repatriaciones importantes que también sobresalen fueron las más de 900 piezas pertenecientes al altiplano y norte de México –recuperadas en el 2012- que se encontraban en Estados Unidos y Alemania, así como decenas de fósiles de animales marinos.