El gobierno federal está empeñado en romper cualquier relación cordial, amistosa y de respeto con la sociedad civil, eso o de plano, no aprende.

El tema de los normalistas de Ayotzinapa se convirtió en un asunto de interés internacional, despertó las más álgidas críticas y reproches. El 43 es el número más repudiado y más amado, el más defendido y despreciado.

Todavía no termina de sangrar esa herida y de nuevo, este miércoles, la historia pareció repetirse, aunque no con las fatales consecuencias de aquél 26 de septiembre de 2014, pero sí dio pie a que de nueva cuenta los angelitos normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, se envolvieran en la bandera de la represión, la violencia y el abuso del poder.

Y a pesar de que la conducta de normalistas y profesores democráticos representan las peores conductas habidas y por haber, cuando en la oración va integrada la palabra Ayotzinapa, el asunto cambia.

Este miércoles, 11 de noviembre, 14 meses después de la fatídica fecha, ocho camiones que transitaban por la carretera que une a Tixtla y a Chilpancingo, en Guerrero, en los que viajaban 130 normalistas de Ayotzinapa fueron atacados por policías antimotines.

Así lo cuentan ellos y así quedó registrado en un breve video de poco menos de dos minutos, difundido en redes sociales, donde se observa cómo los agentes federales, a bordo de sus camionetas, se acercan a los camiones en los que viajan los normalistas y disparan, balas de goma y granadas de gas lacrimógeno, y golpean con toletes las unidades y a los mismos muchachos que se asoman por las ventanas. Ahí para el video.

Los normalistas afirmaron que fueron salvajemente golpeados y estimaron que hay cerca de cien detenidos. Juran que fueron agredidos y llevados en contra de su voluntad los que no pudieron escapar por las ventanas, luego de ser atrapados dentro de los vehículos que horas y días antes habían “tomado prestados” para llevar a cabo su viaje.

Los que sí escaparon se refugiaron en los montes cercanos y están escondidos a pesar de que algunos, dicen los compañeros, están muy lastimados.

Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación en México, confirmó que las escuelas normales de Guerrero estaban siendo investigadas por temas relacionados al hampa organizada. Los jóvenes dicen que de ahí deriva el ataque. ¿Qué necesidad había de ser tan agresivos con los jóvenes?, el video habla por sí solo.

El tema de los normalistas de Ayotzinapa despierta invariablemente uno y mil sentimientos encontrados. Por un lado representan el perfil que tiene hasta el gorro a la sociedad, con sus tomas, exigencias, marchas, agresiones y la impunidad en la que siguen actuando; y, por otro, se trata de jóvenes y en este México de contrastes, nadie quiere más adolescentes golpeados y muertos en la flor de su vida.