Patricia Gutiérrez-Otero

La Universidad Iberoamericana, en su colección “Lupus Scriptor”, acaba de publicar una obra colectiva bajo el título Narrativa vitral contemporánea. Relatos integrados en la literatura hispanoamericana 1990-2013. El libro es fruto de un Seminario de Estudios Literarios conducido por José Sánchez Carbó quien durante años ha investigado, precisamente, el fenómeno de los relatos integrados.

El título refiere al vitral que forma una unidad a partir de fragmentos y señala varios tipos de éstos: la variedad de textos publicados por trece autores; la diversidad de las obras estudiadas, aunque todas latinoamericanas y englobadas en un periodo que va de 1990 a 2013, sobre las cuales no se había hecho una investigación desde la perspectiva de los relatos integrados. Entre ellas encontramos Ficciones de la realidad mexicana, de Ignacio Solares; Doña Eulalia, blandió el cuchillo cebollero, de Paco Ignacio Taibo II; Treinta y cinco mujeres, de Ricardo Garibay; También Berlín se queda, de Fabio Morábito; Todos Santos de California, de Luis Felipe Lomelí, La casa chica, de Mónica Lavín.

El común denominador de las obras estudiadas es el de llegar dentro del concepto de “relatos integrados”, concepto que ya ha generado colecciones de relatos integrados en la literatura hispanoamericana. La característica de este tipo de relatos, a caballo entre el cuento y la novela, es el de tener un eje centrípeto que los unifica siendo, al mismo tiempo, autosuficiente cada uno de ello. Los relatos pueden integrarse técnicamente a través de estrategias formales; integrarse implícitamente por recurrencias, por ejemplo, temáticas; e integrarse explícitamente a partir de la intratextualidad.

La riqueza de la herramienta de análisis a partir del concepto de relatos integrados que, con variantes, otros han llamado “ciclo de cuentos”, “secuencia cuentística”, “cuentos enlazados”, “colección integrada”, permite descubrir en los relatos que entran en esta demarcación una riqueza que escapa a otros tipos de lecturas, pues al seguir las huellas de los elementos centrípetos y los centrífugos, así como su entramado, surge una nueva comprensión de los textos. Además, las líneas de investigación pueden abrirse al análisis, no sólo de cuentos en un solo libro, sino a novelas de un mismo autor que conservan entre sí lazos suficientemente fuertes para considerar que están integradas.

Para terminar, menciono a varios de los autores de los análisis publicados en Narrativa vitral contemporánea: Mariblanca Vázquez, Ixchel Pacheco, Gilda Vela, Ramón Meza, Samanta Escobar, Javier Hernández, Roberto Ríos, Norma Segovia, Pilar Muñoz, Laura Martínez, Natalia Trigo.

Además, opino que se respeten los Acuerdos de San Andrés, que se respete la Ley de Víctimas, que se investigue seriamente el caso de Ayotzinapa, que el pueblo trabajemos por un Nuevo Constituyente, que Aristegui y su equipo recuperen su espacio radiofónico.