Luego de que Andrés Manuel López Obrador anunciara en Tabasco una “campaña de resistencia civil” con brigadas de electricistas que reconectarían el fluido eléctrico a usuarios morosos que dejaron de pagar el servicio, el tabasqueño dio marcha atrás al anunciar que solo se brindaría asesoría a la población afectada.
El dirigente de Morena dijo que las camionetas brigadas de resistencia civil circularán por toda la entidad para que no se registrara intimidación y se protegiera a quienes protestan “es ir pueblo por pueblo, levantando denuncias contra la CFE y también haciendo trámites para interponer amparos”, puntualizó.
Este lunes, López Obrador dio el banderazo a las camionetas, cerca de 20 que circularán en los 17 municipios del estado y que, según se informó al diario Reforma, serán pagadas a plazos —120 mil pesos mensuales— a través de las prerrogativas que recibe Morena en Tabasco y la otra con el gasto que recibe del Instituto Nacional Electoral.
En uno de sus primeros actos como presidente de Morena, López López Obrador anunció que reinstalaría el servicio eléctrico a los pobladores que hubiesen dejado de pagar —alrededor de 557 mil tabasqueños —que abanderan esta lucha particularmente en la zona de la Chontalpa. El líder tabasqueño fue acusado de fomentar la cultura del no pago lo que le puede resultar muy costoso políticamente.
En marzo pasado, la CFE y el gobernador Arturo Núñez habían pactado renegociar 9 mil 300 millones de pesos que se adeudaban, siempre y cuando el débito fuera menor a 23 mil pesos y el usuario moroso reanudara su pagos. Según el gobierno de Tabasco, el 60 por ciento de los morosos optó por firmar los convenios y reanudar sus pagos.
El dirigente de Morena consideró una traición del gobernador Núñez quien pactó con la secretaría de Hacienda y les anunció que reconectaría el servicio
