Especulaciones, ejercicio inútil

 

 

 

La paciencia es un árbol de raíz amarga,

pero de frutos muy dulces.

Proverbio persa

 

Muchos, con vasta experiencia en campañas electorales, han advertido que los sondeos y encuestas que se realizan cuando falta mucho tiempo para la elección son útiles para diseñar las precampañas, pero de ninguna manera pueden tomarse como predicciones de cómo será una elección.

Explican que los votantes empiezan a interesarse ,y quizás a empezar a reflexionar sobre a quién entregarán su voto cuando ya están en marcha los procesos electorales, cuando ya hay campañas, cuando ya hay candidatos.

Apenas el próximo martes uno de diciembre cumplirá tres años el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, por razones de táctica, hay sectores de opinión que se empeñan en convencernos de que el sexenio está por terminar.

La feroz competencia entre medios de comunicación ha forzado a realizar ejercicios de sondeos y encuestas en los cuales se confrontan nombres de personajes de la política, de funcionarios o de los eternos aspirantes, en un afán de atraer la atención de los auditorios y los lectores.

En estos ejercicios en futilidad influyen, por supuesto, las acciones de políticos o grupos cuya intención es hacerse notar, lo que los expertos encuestadores llaman “recordación”. Eso los obliga a hacer y decir lo que sea con tal de mantenerse en la atención de los medios y, por ende, en la eventual atención de la sociedad.

Lograrlo depende de la capacidad de cada uno para atraer la atención del público, lo cual no necesariamente significa que se conviertan en sus seguidores. Los más exitosos, en el mejor de los casos, atraerán simpatías, pero tampoco significa que el día de la elección vayan a votar por quien tres años antes pudo atraer su simpatía.

Poco habrá aquél que no sepa que sólo para que empiece formalmente el proceso electoral de 2018 faltan más de 40 meses. Y que no sepa que en ese tiempo pueden pasar muchas cosas, las circunstancias que parecen favorecer a alguien pueden cambiar radicalmente. Vamos, todo puede pasar.

Las encuestas y sondeos publicados antes satisfacen la impaciencia, sobre todo la impaciencia de quienes estamos atentos a la política y de quienes están inmersos en ella. Nada más.

A los políticos profesionales les pueden ser útiles para trazar sus estrategias para los siguientes dos años y medio. A la mayoría de los ciudadanos de a pie sólo nos sirven para satisfacer la lúdica inclinación a la competencia.

Dicho lo anterior, no nos engañemos. Falta tanto para las elecciones que sumarnos a la legión de madrugadores es un ejercicio inútil. Sirve sólo para especular, para dejar suelta a la que llaman la loca de la casa: la imaginación.

En estricto rigor, hoy por hoy no hay nada para nadie.

                                                                               jfonseca@cafepolitico.com