Las elecciones oaxaqueñas que se realizarán el 5 de junio de 2016 se espera que sean las más intensas en la historia electoral de la entidad debido a una serie de factores que han hecho que la contienda se vuelva de pronóstico reservado.
Un proceso electoral donde se elegirá gobernador, se renovarán 570 municipios de los que 153, lo harán por el régimen de partidos, además de que sufragarán por 42 diputados —25 de mayoría relativa y 17 por representación proporcional—.
De acuerdo a especialistas electorales, la gran cantidad de aspirantes a las candidatura por el gobierno del estado por parte de los partidos—particularmente del PRI con suspirantes de real arraigo y posicionamiento en la entidad—, la aparición de los independientes y la participación de Morena, ya no garantizan el triunfo de una alianza como la que llevó a la victoria a Gabino Cué, en 2010.
El quid está en la elección interna de los candidatos de los diversos partidos políticos.
La entidad, gobernada por Gabino Cué Monteagudo del partido Movimiento Ciudadano quien fuera abanderado por la coalición Unidos por la Paz y el Progreso que integraron los partidos PAN, PRD, PT y Convergencia. Hoy, esa coalición ya no existe y difícilmente se repetirá.
Otro factor que podría incidir son los candidatos independientes, que abarcarían a todos los suspirantes que se quedaron en el camino algunos con posibilidades reales de triunfo pero otros que buscarían mantenerse en el tablero con tal de mantener su capital político.
Nombres, hay muchos
En el caso del PRI, la baraja es amplia. Muchos quieren ser candidatos, lo que podría potenciar el conflicto interno además de intervención de los ex gobernadores para posicionar a sus candidatos.
Este lunes, Alejandro Murat —hijo del ex mandatario estatal José Murat—renunció a la dirección del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda INFONAVIT para posicionarse en la lucha electoral, mientras que el otrora gobernador, Ulises Ruiz mantiene su apoyo al senador Eviel Pérez, quien perdiera frente a Cué en los pasados comicios.
Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente saliente del Consejo Coordinador Empresarial, se sabe ha sostenido diversos encuentros en oficinas públicas y despachos privados en la búsqueda de la candidatura priista.
También se encuentra el diputado Samuel Gurrión, con gran fuerza en el Itsmo de Tehuantepec y posicionado en los medios de comunicación, la diputada federal Mariana Pérez Tiburcio —quien fuera subprocuradora de la PGR—así como Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, a quien no le dan grandes posibilidades.
Otros precandidatos
Del lado de las preferencias del gobernador Gabino Cué se menciona al senador Benjamín Robles, aunque todavía no está claro por cuál partido contendería así como el diputado federal por el PRD José Antonio Estefan Garfias, quien también tiene nexos con el ex mandatario estatal Diódoro Carrasco, por lo que no se descarta una candidatura del PAN en alianza con algún otro instituto político.
Poro otra parte, también es mencionado Salomón Jara Cruz, ex secretario de Desarrollo Agropecuario, quien hoy funge como promotor de soberanía nacional por parte del Movimiento de Regeneración Nacional Morena y quien señalara Andrés Manuel López Obrador el pasado mes de octubre que triunfó en la encuesta que llevó a cabo su partido.
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