Zitlala, Gro.- La seguridad publica continua siendo una cuenta pendiente de los tres niveles de gobierno en Guerrero. En el corto plazo se prevé un surgimiento de nuevos grupos de autodefensa que habrán de tensionar el ambiente político social de la entidad y generarían una nueva olea de desplazados como ocurrió entre 2011 y 2013.

El 6 de enero por segunda ocasión, un comando armado irrumpió en el municipio de Zitlala, esta vez en la comunidad de Quetzalcoatlán.

Las versiones de los habitantes indicaron que alrededor de las 05:00 horas de esa fecha, un grupo de hombres con armas largas y cortas, llegaron por los cerros y comenzaron a disparar contra las viviendas que están construidas con varas y láminas de cartón. Cuatro personas del sexo masculino fueron asesinadas dentro de sus hogares y una más quedó sobre la caja de una camioneta que se encontraba en la entrada a la comunidad. Otro joven intentó huir por los cerros donde fue alcanzado y degollado por los sujetos armados. En total resultaron seis personas ejecutadas.

A mediodía, llegaron varias patrullas de la Policía Estatal, Municipal, Ministerial y del Ejército Mexicano, quienes armaron operativos de búsqueda para localizar a los responsables del ataque sin mayor éxito. También se encargaron de resguardar la zona mientras peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) en materia criminalística y agentes del Ministerio Público se encargaban de realizar las diligencias correspondientes.

A los asesinados se les identificó como Federico Tejeda Marvel, Gerardo Lara Zapoteco, Andrés Lara Tlatepa, Reynaldo Maraguel Lara, Julián Lara y Salvador (N).

Cerca de las 15:00 horas, los cuerpos de los seis hombres asesinados fueron recogidos por sus familiares para velarlos y darle cristiana sepultura. Cada familia cargó el cadáver entre sus brazos y lo llevaron hasta los respectivos hogares donde ya preparaban la velación.

Por la tarde, con el dolor, miedo y tristeza reflejados en su rostro, algunas personas sacaron algunas pertenencias de sus hogares y se desplazaron a la cabecera municipal (Zitlala) para buscar refugio y, de ser necesario, partir de ahí a otro punto del Estado.

Los pistoleros podrían ser integrantes de la banda de Los Ardillos, una organización criminal que controla en esa zona la ruta por donde los narcotraficantes bajan y trafican la goma de opio, producida en la parte alta de esas montañas.

La disputa entre las organizaciones criminales por el acopio y trasiego de goma de opio, entre otras actividades delictivas, ha convertido a Guerrero, que es una de las regiones más pobres de México, en el estado con los mayores índices de homicidios del país.

Roberto Zapoteco Castro, alcalde de Zitlala, dijo la prensa local que desde hace un mes había solicitado apoyo tanto los gobiernos estatal y como federal, para fortalecer la seguridad en su municipio.

Y es que la cadena de hechos violentos y despariciones tiene orígenes desde el 2015.

En enero del 2015 un grupo de 15º personas denunció que se han estado registrando estas desapariciones y que sus familias sólo saben “que los levantaron”, sin que hasta el momento ninguna autoridad haya hecho nada, a pesar de que a una hora de trayecto, en el municipio de Chilapa, se encuentran instalados grupos de militares y de policías federales.

La denuncia fue levantada en contra Salvador Peña Tepecua, a quien acusaron de que encabeza un grupo de entre 25 y 30 hombres armados que operan en Chilapa y Zitlala.

Un grupo de hombres armados asesinó a siete personas la noche de 20 de julio, en una comunidad del municipio de Zitlala, perteneciente a la montaña de Guerrero.

De acuerdo con el reporte policiaco, los cuerpos fueron abandonados a la orilla de la carretera.

Los vecinos del lugar informaron que los hechos ocurrieron en el cerro de San Valentín y un niño, que fue testigo de los hechos, fue quien avisó de lo ocurrido y posteriormente se informó a las autoridades.

El 20 de diciembre fue asesinado a balazos el director de Tránsito del Ayuntamiento de Zitlala, Filiberto Corraltitlán Yectli cuando viajaba a Mártir de Cuilapa. El punto donde se registró el hecho, se ubica a unos 30 minutos de la cabecera municipal, el lugar se conoce como Los Ranchos.

El 28 de diciembre fueron localizados dos cuerpos dentro de una vivienda abandonada que se encuentra localizada en medio de un terreno de labor, en el cerro de la comunidad de Mazaltepec, perteneciente al municipio de Zitlala.

Cerca de las 11:00 de la mañana de esa fecha se recibió una llamada anónima al número de emergencias 066, reportando que en dicho lugar, a dos kilómetros de la cribadora se encontraban los cuerpos de dos personas sin vida.

Zitlala es un municipio que se localiza en la región de la Montaña, en la franja de la pobreza más extrema en Guerrero. Tiene una población de 19.718 habitantes según datos del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

De los 19.718 habitantes de Zitlala, 10.391 son mujeres y 9.327 son hombres. Por lo tanto, el 47,30 por ciento de la población son hombres y el 52,70 mujeres.

La comunidad de Quetzalcoatlán es la más alejada de la cabecera municipal, a hora y media de distancia. Para llegar solamente hay un camino de terracería.

En los últimos días se han registrado varios enfrentamientos entre grupos antagónicos en la cabecera municipal de Zitlala y sus comunidades, lo que ha dejado varias personas asesinadas entre adultos y niños, así como personas desaparecidas.

En la zona centro, principalmente en los municipios de Chilapa y Zitlala, el territorio es disputado por dos grupos del crimen organizado que son conocidos como Los Rojos y Los Ardillos, que se han enfocado a atacar a poblaciones enteras.

Hasta el momento las autoridades no han dado una respuesta clara a la ciudadanía para llevar la paz y tranquilidad. La gente de Zitlala se hunde cada vez más en el temor mientras que el gobierno municipal se muestra incapaz de atender el problema y ruega ayuda a las fuerzas federales que solamente se ven cada vez que ocurre algún hecho sangriento, y de forma tardía como en el caso de Quetzalcoatlán.