“El mar es dulce y hermoso, pero puede ser cruel”. Ernest Hemingway

Juan Pablo Aguirre Quezada*

Las Seychelles es un archipiélago africano situado en el Océano Índico al noreste de Madagascar, que se ha caracterizado por una impresionante flora y fauna endémica así como un crecimiento inusitado de la economía en los últimos años debido a sus atractivas playas e islas coralinas.

No obstante, al igual que otros lugares costeros, este paraíso natural y de desarrollo económico se encuentra en riesgo por el calentamiento global, y debido a que el país está compuesto por 115 islas es muy vulnerable ante el crecimiento del nivel del mar por el deshielo polar y de glaciales además del incremento en la temperatura de la región.

Alza tu voz, no el nivel del mar

Una eventual catástrofe por el aumento del líquido náutico es una preocupación mundial, a tal grado que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) dedicó la reflexión del Día Mundial de 2014 a los pequeños países insulares con el lema “Alza tu voz, no el nivel del mar”.

En ese sentido el gobierno de Seychelles ha tenido que adoptar políticas públicas como la captación de agua de lluvia, educación ambiental en escuelas o construcción de plantas desalinizadoras a fin de enfrentar los riesgos naturales.

No obstante, previo a la Cumbre de París 2015, el presidente seychellense, James Michel, instó a otros mandatarios de países con un problema similar a fortalecer los esfuerzos para revertir el cambio climático a fin de evitar la desaparición de esas islas, ya que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático alertó de un posible incremento de 82 centímetros en la altura del agua si el promedio de la temperatura mundial sube aproximadamente cinco grados centígrados.

Seychelles es consciente del riesgo de la naturaleza debido a que en el tsunami del 26 de diciembre de 2004, que afectó a una gran cantidad de países de Asia y África también impactó en las islas, lo que provocó pérdidas materiales calculadas en 30 millones de dólares, carreteras, casas, barcos e industrias destruidas, erosión en playas, entre otros efectos.

No obstante, Seychelles tuvo únicamente un muerto confirmado y menos de diez personas desaparecidas, debido a la atención oportuna de las autoridades.

Por tanto, los seychellenses estarán muy pendientes de los resultados de la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático celebrada en París en noviembre y diciembre de 2015.

En proceso de alcanzar estabilidad económica

Seychelles ha tenido un vigoroso incremento de su economía debido al dinamismo propiciado por el turismo.

Esta antigua colonia británica independizada en 1976 tuvo un auge en sus primeros años de vida independiente, pero cerró con crisis financiera el siglo XX.

No obstante, este país tiene un índice de Desarrollo Humano (IDH) alto, con un valor de 0.756, el tercero más alto de África —y exactamente igual al de México— lo que significa que pese a su escaso tamaño de 455 kilómetros cuadrados (la tercera parte del tamaño del Distrito Federal) y baja población (cien mil habitantes) ha logrado un desarrollo social satisfactorio para sus habitantes, pese a tener uno de los producto internos brutos más bajos del mundo y el tercero más bajo de África.

Pese a ello, el PIB ha tenido un crecimiento sostenido en los últimos años (6.6% en 2012; 6% en 2013 y 3.3% en 2014) lo que da un promedio estimado de 25 mil 800 dólares por habitante en 2014 (México obtuvo 18 mil), el segundo más alto de África, únicamente después de Guinea Ecuatorial (36 mil 800) y superior a países como Polonia, Rusia, Chile, Argentina, Brasil, o China, entre otros.

Desde su independencia la producción financiera se incrementó siete veces, por lo que la población pasó de vivir en una economía de subsistencia a ser lo que hoy puede presumir: un país de ingreso medio-alto.

El turismo ha sido el agente de transformación de Seychelles al brindar uno de cada tres empleos en el archipiélago, además de que cerca de tres cuartas partes del capital que ingresa al país proviene de este rubro.

Sin embargo, el panorama no es tan halagador, ya que en 2008 el gobierno no pudo pagar una deuda de 230 millones de dólares a la Unión Europea, por lo que requirió el apoyo del Fondo Monetario Internacional para salir de la crisis, además de crear una serie de reformas a fin de afrontar esta difícil situación, por lo que el organismo financiero internacional señaló en 2013 que este país había logrado transitar a una estabilidad económica.

Los seychellenses tienen el reto del envejecimiento de la población, ya que dos de cada tres habitantes es mayor de 25 años, además de tener una esperanza de vida de 74.5 años, que si bien es una de las medias a escala mundial es la séptima más alta del continente africano. Parte de este logro es que el gobierno destina 4% del PIB a salud y 3.6% a educación.

Es importante señalar que una amenaza para la salud de los habitantes es la obesidad que padece la cuarta parte de la población, lo que puede detonar otros tipos de enfermedad que en conjunto afectarían las políticas de salud.

Seychelles es un país que asombra por hacer del turismo un beneficio social exitoso como pocas naciones en el mundo. No obstante, el sueño podría convertirse en pesadilla, por lo que requiere de esfuerzos de la comunidad internacional para que al igual que otras pequeñas naciones insulares puedan revertir las amenazas naturales y sociales.

*Doctor en Humanidades por la Universidad Latinoamericana.