Luego de encabezar una marcha en contra del Mando Único por el centro de Tlaquiltenango en Morelos, para dirigirse a la base de la policía municipal, el alcalde Enrique Orozco, tomó el control de las instalaciones y pidió al comandante y a los elementos de la policía que se sumaran a su proyecto o de lo contrario renuncien a su cargo.

Acompañado por cinco regidores y el síndico municipal ingresó a las instalaciones de la Policía donde Orozco dijo que desde ese momento asumía el control de la policía municipal donde aseveró que su labor era prevenir el delito y a eso se iban a dedicar mientras que la federación y la policía estatal deberán encargarse de los delitos de alto impacto. Previamente el munícipe se había comunicado vía telefónica con el gobernador Graco Ramírez para informarle del hecho.

Orozco explicó que se había interpuesto una revisión al fallo de un juez federal que aceptó la controversia por el decreto que impone el Mando Único en su municipio pero que no concedió la suspensión del acto reclamado.

Orozco destacó que alrededor de 7 mil habitantes de los 35 mil que conforman el municipio habrían firmado la solicitud para que el gobernador retire el Mando Único de ese municipio y les permita ejercer su deber constitucional establecido en la ley. Desde esta madrugada, la policía estatal habría retirado todas las armas, patrullas y equipo táctico que asignó la policía del Mando Único a esta corporación.