Sí, el hombre es infiel, pero la mujer también y en la actualidad, es casi, casi, en la misma proporción.
No se trata de un artículo machista para justificar el proceder humano y que el alma descanse con el perdón universal. No.
Los estudiosos de la conducta humana dicen que las personas son infieles por diversas causas: la evidente pérdida de valores, la globalización, el internet, la independencia femenina, la falta de atención de la pareja derivada de la pesada carga laboral que tienen.
También en la lista de los ¿porqués?, se incluyen aspectos económicos, sociales, educativos, de personalidad, y hasta el internet. Las redes sociales se convirtieron en las mejores cómplices de quienes gustan o quieren poner el cuerno a sus respectivas parejas.
En la grandiosidad del universo virtual, la infidelidad detonó. Hombres y mujeres, jóvenes y otros no tanto, encuentran en los suburbios virtuales las mejores oportunidades de engancharse, aunque sea también de manera virtual, hay quienes llegan más allá y concretan apasionados encuentros -algunos no tanto-, con personas totalmente desconocidas a quienes no volverán a ver en sus días.
La adrenalina del peligro y el pecado combinada en una.
Hasta hace cinco años, las estadísticas difundidas en medios sobre el comportamiento de los infieles, marcaba que apenas el 21 por ciento de los mexicanos, varones, traicionaban a sus parejas, y que el grueso lo hacía con amigos (de sus parejas), compañeros de oficina o desconocidos recién conocidos.
También se difundió que el rango de edad con esta conducta más acentuada, era entre los 33 y los 45 años de edad. En ese tiempo, los varones duplicaban la tendencia y más, en relación a las mujeres, con un 29% versus 12 por ciento.
Del total de los infieles, al menos una cuarta parte seguía con la relación extramarital iniciada; el resto quedaba sólo en una “noche loca”.
En el 2012, la empresa consultora GFK México, Marketing y Comunicación Corporativa, presentó los resultados de una encuesta que llevó a cabo entre 6 mil 300 hombres y mujeres de 14 años en adelante, de varios países, entre ellos, México, Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.
De ahí se deriva una numeralia que, por cierto, ya no es vigente pero sí es base: el 49% reconoció ser infiel con una amistad; el 21% lo hace con un compañero de oficina y el 17% con una persona que conoció de manera casual.
En cuanto al trabajo realizado en México, la encuesta la encabezan los encuestados del Distrito Federal, luego Jalisco y, en tercer sitio, los entrevistados de Nuevo León.
Algunos puntos de esa estadística ha variado notablemente desde entonces. Las mujeres encontraron en los foros femeninos virtuales grandes aliados de sus travesuras y la brecha entre unos y otras, ya es más corta.
En uno de esos foros femeninos, cuando hablaban del porqué le habían puesto el cuerno a sus parejas, una de las respuestas reflejó con claridad años de lucha y emancipación: “lo hice, por el simple placer de poder hacerlo”.
