Derecha e izquierda, matrimonio por conveniencia

 

Vivimos los tiempos en que las ideologías se colapsan, se diluyen ante el paso avasallador del pragmatismo para desconocer sus referentes históricos y encaminarse sin empacho a la búsqueda afanosa del poder. Derecha e izquierda se tocan, unen sus aportes aunque sus agendas programáticas estén encontradas, no importa, al final del día es un matrimonio por conveniencia.

Recién en Veracruz se pactó la alianza entre el PRD y el PAN, Ricardo Anaya y Agustín Basave han rubricado el acuerdo para impulsar la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares, quién lo dijera, ahora respaldado por el Sol Azteca del que fuera probado adversario.

PAN y PRD buscan la gubernatura veracruzana que actualmente está en manos del PRI a través de un impresentable Javier Duarte de Ochoa; es la entidad en la que se ha masacrado periodistas y la represión es una de las malas artes de la actual administración.

La alianza entre PRD-PAN se llama Unidos para rescatar Veracruz, el dirigente de Acción Nacional dijo que va por la alternancia, el de la Revolución Democrática señaló que construirán un gobierno estable y democrático.

Es conveniente revisar algunos antecedentes de los partidos ahora vinculados por una alianza de ocasión, el PRD asomaba a la vida pública institucional en 1989 tras ceder su registro el Partido Mexicano Socialista que dirigía una figura legendaria de la izquierda mexicana: Heberto Castillo. Pronto el PRD recibiría el bautizo de sangre a manos del salinato, muchos militantes fueron asesinados en ese lapso fundacional.

En contraparte, el PAN se aliaba programáticamente con el gobierno federal, en voz del entonces líder de sus diputados federales, Diego Fernández de Ceballos, pidió desde su tribuna quemar las boletas electorales que fueron un indicio clave que comprobaba las anomalías de los comicios de 1988. Algunos panistas conspicuos afirmaban, sin ambages, que la victoria de Salinas de Gortari representaba, para ellos, un triunfo cultural.

Al pasar los primeros años el PAN comenzó a ganar mayores espacios electorales, primero en Baja California, en lo que se le denominara “concertacesiones”; se reformaban algunos artículos constitucionales como el 27 y el 130. PRD y PAN estaban en esquinas encontradas.

Dicen que en política nada es para siempre; en los últimos tiempos la derecha representada por el PAN y una de las izquierdas representada por el PRD han formado alianzas coyunturales para enfrentar al PRI, lo reiteran en Veracruz. La teoría política indica que la causa última de los partidos es el poder.

El poder como sea, en los tiempos que corren las ideologías han sido socavadas, la lógica de ese asunto eclipsa las doctrinas, ya no hay definiciones con fundamento histórico porque se vive lo inmediato, el resultado próximo de la elección en puerta, no más.

Izquierda y derecha son antagónicas desde el momento mismo del surgimiento de ambas en el parlamento francés al calor de la revolución de 1789; los parlamentarios de la primera votaban la muerte al monarca, los segundos al contrario. En esos momentos fueron de izquierda o derecha por ubicarse en esos lados en el interior del recinto, nada más. Jacobinos y girondinos, ambos de la burguesía. En ese trance se registrarían algunos tránsfugas como Josep Fouché que dejó su sitial en la derecha para pasar a la izquierda y decir “muerte al rey”.