Podría sustituir al degradado Plutón
El 13 de marzo de 1930, el Observatorio Lowell informó del descubrimiento del Planeta X (llamado así por enigmático), que se suponía que era el causante de perturbaciones en la órbita de Urano. Este cuerpo fue llamado Plutón, y durante 76 años se le consideró el noveno planeta del Sistema Solar.
En 2006, Plutón fue rebajado a la categoría de planeta enano, de acuerdo con la nueva definición de planeta, hecha por la Unión Astronómica Internacional. Así, nuestro Sistema Solar quedó reducido a ocho planetas, con varios objetos transneptunianos, es decir, cuerpos que se ubican parcial o totalmente más allá de la órbita de Neptuno, entre ellos Plutón, que se encuentran en el cinturón de Kuiper. Pero una década más tarde se ha planteado que sí son nueve los planetas del Sistema Solar.
El nuevo planeta nueve
No se crea que se ha reconsiderado el estatus de Plutón, o que con los potentes telescopios terrestres y espaciales se ha encontrado al elusivo noveno planeta. Lo que se ha hecho es confirmar teóricamente una hipótesis formulada en 2014 por los astrónomos Chad Trujillo y Scott Sheppard, quienes en ese año propusieron que un enigmático planeta podría estar perturbando las órbitas de por lo menos un objeto transneptuniano, el 2012 VP113, descubierto por ellos.
En esa ocasión, las simulaciones numéricas no lograron explicar las alteraciones de VP113 ni de Sedna, otro planeta enano. Así, esta hipótesis quedó aparentemente relegada, pero no fue así, porque Konstantin Batygin y Michael Brown, del Instituto de Tecnología de California (Caltech) analizaron las órbitas de Sedna y VP113, así como de otros cuatro objetos transneptunianos (2010 GB174, 2004 VN112, 2012 RF98 y 2007 TG422), que tienen órbitas muy excéntricas, con la intención no de confirmar la hipótesis de Trujillo y Sheppard, sino de descartarla por completo.
Brown, quien en 2003 descubrió Sedna y planteó que Plutón no era un planeta, ha referido que su escepticismo nacía de que siempre que se encuentran comportamientos orbitales extraños, se pretende atribuirlos a la órbita de un hipotético planeta nuevo, el nueve.
En esas condiciones, Brown y Batygin analizaron las excéntricas y alejadísimas órbitas de estos objetos, como la de Sedna, que en su punto más cercano al Sol está a 76 Unidades Astronómicas (UA), es decir a 76 veces la distancia de la Tierra al Sol, y en su punto más lejano se encuentra a 937 UA, o la de 2012 VP113 que orbita al Sol entre 80 UA y 450 UA.
Brown y Batygin notaron que sus simulaciones se correspondían con la órbita de un enorme planeta, es decir que podrían estar ante “un verdadero noveno planeta”, como señaló Brown. Ese nuevo planeta explicaría tanto la alineación de los objetos lejanos del cinturón de Kuiper, como las misteriosas órbitas de Sedna y 2012 VP113.
Un gigante desconocido
Ese planeta, caracterizado por cálculos matemáticos, tendría diez veces la masa terrestre, en su perihelio (el punto más cercano al Sol) estaría a 200 UA, en tanto que en su afelio (el punto más alejado de nuestra estrella) estaría entre 600 y 1200 UA. En esa órbita excéntrica, el planeta nueve tardaría 15 mil años en dar una vuelta completa al Sol.
Ese planeta podría confirmar el Modelo de Niza, que propone que alrededor del Sol se formaron originalmente cinco planetas gigantes: Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y otro más que pudo haber llegado demasiado cerca de Júpiter o Saturno y fue expulsado a una órbita distante. Ese quinto planeta podría ser el noveno.
Pero si teóricamente Brown y Batygin han comprobado su existencia, falta que se le observe. Jim Green, director de la División Planetaria de la NASA, consideró importante la hipótesis del nuevo planeta, pero señaló que tal vez podría no ser la única explicación de lo observado. Con un escepticismo semejante, José Luis Ortiz, de la Unión Astronómica Internacional, ha subrayado que los cálculos hechos con solamente seis objetos transneptunianos es una muestra escasa.
Por su parte, Adriana Ocampo, responsable del programa New Horizons, que captó imágenes de Plutón el año pasado, reconoció que la existencia de Neptuno y Plutón se predijo mucho antes de que fueran detectados por telescopios, pero advirtió que la confirmación del noveno planeta deberá ser hecha por al menos seis observatorios.
Por lo tanto, la búsqueda del noveno planeta del Sistema Solar no ha terminado, tan sólo se ha avanzado un poco más en su identificación, pero quedan dudas por aclarar y, sobre todo, telescopios que apunten a los confines del Sistema Solar para tratar de detectar ese elusivo planeta nueve.
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f/René Anaya Periodista Científico
