Hay textos que deben revisarse para recordar lo que se pensó y soñó en el pasado para evaluar el presente y resituar nuestro ideal de futuro.
El título del ensayo del cubano José Martí, publicado en 1891, indica ya que este pensador y luchador (1853-1895) convocaba a los latinoamericanos a unirse en una sola América. También lo hace cuando se refiere al “aldeano vanidoso”, como quien sólo vive en su realidad inmediata sin ver los peligros externos. Para Martí, se puede vencer al enemigo, a través de las ideas, a través del mutuo conocimiento de los pueblos y dejando atrás las rencillas para unirse contra “el gigante de siete leguas”, en ese momento, y quizás aún, los Estados Unidos de Norteamérica.
Se necesitan hombres, dijo quien murió en combate, que no sueñen con patrias extranjeras olvidando que deben estar con su patria. Es necesario que se incluya al indio y al negro en la salvación de América. Para ello, estas tierras necesitan leyes y pensamiento no importados de otros países, sino que salgan del “análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América” y del estudio de las culturas prehispánicas. Martí opta por lo que llama “hombre natural” contra el “letrado artificial”; y por el mestizo contra el criollo; prefiere la razón de todos y no la razón universitaria.
El filósofo afirma que el paso de la Colonia a la República no ha terminado, pero que América [Latina] lucha contra sus errores (que eran la soberbia de las ciudades, la victoria obcecada de los campesinos, la importación de ideas extranjeras, el desprecio de los indios y su exclusión) ayudada por la Naturaleza y por su estudio, por el pensamiento crítico europeo, por el amor común y el amor hacia los desdichados, por la acción de ser creativos de una manera original. Aunque afirma que el peligro mayor viene de América del Norte por su desprecio a América Latina porque no la conoce. Aunque de manera honda, Martí cree que las diferencias de raza no existen porque en el fondo todos somos seres humanos.
Ciento veinticinco años después de la publicación de “Nuestra América”, ¿qué sigue siendo verdad, qué mentira; cuáles errores se siguen cometiendo y qué nuevos factores han surgido?
Además, opino que se respeten los Acuerdos de San Andrés, que se respete la Ley de Víctimas, que se investigue seriamente el caso de Ayotzinapa, que el pueblo trabajemos por un Nuevo Constituyente, que Aristegui y su equipo recuperen su espacio radiofónico.
pgutierrez_otero@hotmail.com
