Homenaje a las mujeres escritoras latinoamericanas del siglo XIX.
Escrita en francés y traducida al español, con glosario de idiolectos, la novela Pablo o la vida en las pampas se sitúa en la pampa argentina, inmensa llanura descrita con amor por parte de un narrador omnisciente, quien se sitúa como un otro del gaucho a quien describe para admirarlo o para mostrar su aún falta de civilidad, pero con quien parece compenetrado. La situación histórica es la guerra entre los federales (Rosas) y los unitarios (Lavalle) que dominan el país en ese momento.
Los personajes son Pablo, joven, ignorante de las letras y bello pampero, benjamín de Micaela. Doña Micaela, una mujer que tiene ligera cultura letrada, hija de chilena. Guevara, hombre de “ciudad” (es decir de Buenos Aires) que se casó con Micaela y desapareció para ir con los unitarios dejándola en la penuria con cuatro hijos (tres de ellos morirían posteriormente en la guerra). Dolores, una linda jovencita iletrada que vive en la estancia del Federal o “la Blanqueada”, hija de español e india. Su padre, el Federal, un hombre de campo simple y austero, aunque rico. Rosa, la nodriza negra y vieja que cuidó a Dolores desde que ésta perdió a su madre. Vidal, comandante unitario, recto y honesto. Anacleto, el gaucho malo que escapa de la justicia por haber tomado en mano propia la infidelidad de su pareja. Marcelina, la amiga chismosa que influye en ciertas decisiones. Los indios, peligro continuo, salvajes, aún más que los gauchos. Otros.
La narración es lineal. El narrador omnisciente. La trama es compleja en su simplicidad. Pablo tiene una papeleta que lo libra de ser reclutado por la milicia, le fue dada por Vidal, como hijo de viuda. Sin embargo, es llevado contra su voluntad. Deja a su madre y a Dolores, a quien ama y con quien tuvo una relación sexual. Deserta el ejército y se marcha con Anselmo, el gaucho malo, su ilusión es regresar con Dolores. Cuando llegan a la Blanqueda, Dolores está muerta. Los indios habían atacado el lugar y Rosa prefirió matar a la joven, antes de que se la llevaran. Mientras, Micaela, la madre, busca con muchas penalidades al hijo. Cuando Micaela llega a la Blanqueda, su hijo y Anacleto ya han sido fusilados, contra la voluntad de Vidal. Vidal renuncia al ejército, aunque posteriormente regresa con un puesto importante. Micaela se vuelve loca.
Novela sin esperanza para los personajes y lo que representan en la configuración de la nación argentina, y con un gran aprecio crítico por los gauchos y un total menosprecio por los indios.
Además, opino que se respeten los Acuerdos de San Andrés, que se respete la Ley de Víctimas, que se investigue seriamente el caso de Ayotzinapa, que el pueblo trabajemos por un Nuevo Constituyente, que Aristegui y su equipo recuperen su espacio radiofónico.
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