CIENCIA

 

 

Cuando la Comisión Ambiental de la Megalópolis anunció la ampliación del programa Hoy No Circula, la mayoría de los automovilistas consideró que era una medida arbitraria y discriminatoria, ya que personas de más recursos económicos comprarían vehículos viejos para circular diariamente. Todo parecía producto de la molestia de conductores egoístas.

Sin embargo, al paso de los días se ha documentado que el Hoy No Circula parece más una medida nacida de intereses políticos electorales que basada en argumentos científicos y ambientales, ya que varios estudios demuestran que la reducción de la circulación de vehículos no contribuye a disminuir el principal contaminante de la Ciudad de México, el ozono.

 

La multiplicación de vehículos

A mediados de la década de 1990, a seis años de haberse instituido el Hoy No Circula, ya existían estudios que señalaban el fracaso de esta medida, que lejos de disminuir la flota vehicular, provocó que muchos conductores compraran otro automóvil, de modelo más viejo para evadir la prohibición, según lo refirieron Gunnar Eskeland y Tarhan Feyzioglu en su trabajo Rationing Can Backfire: The Day Without a Car in Mexico City (El racionamiento puede ser contraproducente: el día sin auto en la Ciudad de México), publicado en diciembre de 1995 por el Banco Mundial.

En febrero de 2008, Lucas W. Davis publicó en Journal of Political Economy su trabajo “The Effect of Driving Restrictions on Air Quality in Mexico City” (El efecto de las restricciones a la circulación sobre la calidad del aire en la Ciudad de México), en el que refiere: “no hay evidencia de que las restricciones hayan mejorado la calidad del aire”, por el contrario, “las restricciones condujeron a un aumento en el número total de vehículos en circulación”; asimismo señala que hubo un aumento de emisiones.

Ahora, a pesar de que se ha dicho que la medida terminará en junio, muchos conductores dudan de las afirmaciones gubernamentales, por lo que adquirirán un vehículo chatarra para evitar trasladarse en el deficiente transporte público que padecemos.

Ante el rechazo generalizado al Hoy No Circula, pareciera que la medida iría en contra de los fines electorales, pero debe considerarse que el partido en el poder federal desea recuperar la Ciudad de México, y con la ayuda del jefe de Gobierno lo podrá hacer, ya que la mayoría culpa al PRD de estas medidas; además, si el propio gobierno ayuda con reducciones de carriles en grandes avenidas y absurdas divisiones en las calles, como en Baja California y Nuevo León y en Benjamín Franklin y avenida Revolución, se tiene lo necesario para que los ciudadanos retiren su apoyo al PRD.

 

Las razones científicas

En lugar de esas consideraciones políticas, se deberían imponer los criterios científicos que han demostrado la inutilidad de la ampliación del Hoy No Circula, como lo han documentado investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera, de la UNAM.

En un comunicado, el Centro de Ciencias de la Atmósfera precisa: “El ozono es un contaminante secundario que no es emitido por fuente alguna, sino que es generado en la atmósfera por numerosas reacciones químicas que ocurren a partir de otros compuestos conocidos como precursores y que involucran la radiación solar”.

En esas condiciones, se señala que varios estudios de la Zona Metropolitana del Valle de México han demostrado que la disminución homogénea de emisiones provocadas al retirar de la circulación vehículos de manera indiscriminada puede aumentar la formación de ozono.

Además, se sabe que el ozono se forma por la emisión de solventes orgánicos, que se usan en industrias y servicios como talleres de muebles, talleres de hojalatería y pintura, pero estas actividades no se restringirán.

El Centro de Ciencias de la Atmósfera critica que no se incluyan 42 de los 60 municipios que con las 16 delegaciones de la Ciudad de México conforman la zona metropolitana, pues “esos municipios forman parte de la misma cuenca atmosférica”.

Asimismo, apunta otra deficiencia del Hoy No Circula: “La disposición de los ciudadanos para asumir el nuevo Hoy no circula está determinada por su percepción sobre la honestidad y austeridad de los servidores públicos. Por ello es imperativo el combate a la corrupción y no sólo a nivel de los centros de verificación”.

El Centro de Ciencias de la Atmósfera plantea que las medidas para reducir las emisiones de partículas suspendidas y precursores de ozono deben partir de un enfoque multidisciplinario y multisectorial, que incluya “los sectores académico, medio ambiente, salud, transporte, desarrollo urbano y economía de las entidades de la CAMe”.

Pero esas medidas no se tomarán en cuenta, ya que para los gobiernos federal y local lo importante es el principio de autoridad, que debe estar por encima de los intereses y salud de los ciudadanos.

 

reneanaya2000@gmail.com

f/René Anaya Periodista Científico