Como parte del proceso para despenalizar la marihuana, el presidente Enrique Peña Nieto firmó una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal, misma que ya fue recibida por el Senado y con la que, de aprobarse, se autorizaría el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana o ingredientes activos.

En la iniciativa destaca la propuesta del mandatario de aumentar de 5 a 28 gramos la posesión para uso personal, conforme lo establecen los estándares internacionales, con lo que con dicha iniciativa se pretende dejar en libertad a las personas que purgan condenas por posesión simple, “se dejará de criminalizar el consumo”, señaló Peña Nieto.

Dejó en claro que dicha iniciativa vendrá acompañada de un renovado esfuerzo institucional a favor de la prevención de adicciones, que estará dirigida a la protección de la niñez y la juventud del país.

En la presentación de las conclusiones del Debate Nacional sobre el Uso de la Mariguana, el mandatario reconoció la participación de los jóvenes, padres de familia, especialistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil que aportaron experiencias, ideas y propuestas.

Explicó que con estas modificaciones a la ley se permitirá el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana o sus ingredientes activos por lo que estaría permitido otorgar registros a medicamentos que contenga marihuana o THC y CDB (tetrahidrocannabinol y cannabinol o aceite de cannabis), así como su importación.

Además se autoriza la investigación clínica con fines de registro para productos que contengan marihuana y sus ingredientes activos.

Aseguró que todos los medicamentos que sean elaborados con extracto de cannabis estarán sujetos a estrictos controles sanitarios debiendo demostrar la calidad, seguridad y eficacia de sus cualidades terapéuticas.

En días pasados, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente mexicano propuso trabajar en torno a un decálogo que hiciera frente al creciente fenómeno de las drogas.

Durante el debate general de la sesión especial sobre política de drogas (UNGASS), el titular del Ejecutivo, destacó que el consumo debe tratarse como un problema de salud pública, por lo que dijo, es necesario asegurar el acceso de sustancias controladas con fines médicos y científicos, particularmente la marihuana, además de reconocer el alto precio que el país ha pagado en la lucha contra los grupos del narcotráfico.

El decálogo presentado en UNGASS fue:

1.- Refrendar la responsabilidad común y compartida del fenómeno global (consenso internacional, cada país adapta su política nacional).

2.- Tener un frente y cooperación contra la delincuencia organizada trasnacional.

3.- Promover mandatos internacionales en agencias especializadas de Naciones Unidas.

4.- Alinear esfuerzos y políticas de drogas a los compromisos de la Agenda 2030.

5.- Atender los daños sociales ocasionados por el mercado ilícito de drogas y buscar una prevención integral de la violencia, exclusión y debilitamiento del tejido social.

6.- Generar respuestas integrales y equilibradas de desarrollo, salud pública y derechos humanos.

7.- Tratar el consumo de drogas como un asunto de salud pública (no criminalizar).

8.- Privilegiar la proporcionalidad de las penas y las alternativas al encarcelamiento.

9.- Sumar esfuerzos internacionales por una campaña global a niños y jóvenes.

10.- Garantizar mejor acceso a sustancias controladas para fines médicos y científicos.

La posición del mandatario mexicano ante la ONU fue vista como un cambio de la política de los gobiernos mexicanos anteriores sobre el tema, la cual contrasta con la estrategia del expresidente Felipe Calderón, quien inició una guerra contra el narcotráfico a raíz de la cual han muerto a más de 70.000 personas.

EI