Y apenas es el candidato a gobernador
El noticiero matutino de Ciro Gómez Leyva ha presentado en menos de una semana dos casos que por su trascendencia han cimbrado la opinión pública nacional.
Gómez Leyva en su espacio de Radio Fórmula reveló, con la ayuda de su equipo y en esta nota particularmente encabezado por la acuciosa periodista Miriam Moreno, una infame escena de la práctica de la tortura en México en la que dos militares y otros tres elementos que parecen ser de la Policía Federal, golpean con singular salvajismo a una mujer, quien era una delincuente asociada al negocio de las drogas; pero esa condición no admite ese tipo de métodos fuera de todos los los protocolos del respeto a los derechos humanos que deben guardar los agentes de la ley.
El propio general secretario Salvador Cienfuegos primero, y posteriormente el comisionado de Seguridad Pública, Renato Sales Heredia, pidieron públicas disculpas a la sociedad porque en México prevalecen esas indeseables prácticas entre algunos elementos de las mencionadas corporaciones que, en su individual comportamiento, habrá que decir con toda claridad que no es por desgracia algo poco frecuente, y comprometen la imagen de las instituciones referidas.
En el matutino Ciro por la mañana, se presentó la periodista sinaloense María Teresa Guerra, que escribe en el diario El Debate de Culiacán, cuya circulación por cierto es una de las mayores en esa entidad, para denunciar las amenazas de la que es víctima por parte del candidato a gobernador Melesio Cuén, conocido entre los sinaloenses como el Loco, de un membrete local, el PAS, y de la venal franquicia de Movimiento Ciudadano del inefable mercader de las candidaturas Dante Delgado Rannauro.
La periodista amenazada relató a Ciro, el conductor líder de la radio en México, que Melesio acudió ante un juez para que le prohibiera volver a mencionar su nombre en sus trabajos como diarista. El juzgador, que enseña la oreja de ser parcial a Melesio, le “recomendó” a Teresa Guerra que en tanto que se llegaba a dictar sentencia sobre la denuncia del aspirante a gobernador de Sinaloa apadrinado por Dante Delgado, se cuidara de no volver a mencionar el nombre del controvertido aspirante en sus notas.
En la página en Internet de Ciro Gómez Leyva se consigna la demanda de la comunicadora en esta síntesis: “María Teresa Guerra, periodista de El Debate, dijo que Héctor Melesio Cuén tuvo una acusación por enriquecimiento ilícito…”
Melesio es el inocultable cacique de la Universidad sinaloense. Maneja y dispone de los recursos de esa institución, tanto en lo económico como en lo académico, y su correspondiente administración, de una manera caciquil, opaca y patrimonialista.
Viendo Melesio que su alianza con el corrupto Dante Delgado no le fructifica en el incremento de las preferencias electorales de los sinaloenses a favor de su candidatura, ha regresado a sus prácticas porriles.
Recibimos reportes de Culiacán en el sentido de que unos encapuchados agredieron a un grupo de simpatizantes del puntero en las encuestas y claro favorito para ganar las elecciones, Quirino Ordaz Coppel, que trabajaban en una casa de la colonia Las Quintas, y agredieron a los simpatizantes del priísta y destruyeron el material electoral que estaba en poder de los jóvenes activistas.
Al final de la entrevista que hizo a Teresa Guerra, el periodista Ciro Gómez Leyva terminó haciéndose una crucial pregunta: Si eso es capaz de hacer como candidato Héctor Melesio Cuén, ¿qué no haría este cacique si llegara efectivamente al poder?
Sin comentarios.
En tiempo real
- Nos comparte Fernando Belaunzarán importante columna de Sergio González en el diario Crónica; advierte el periodista sobre los riesgos para el federalismo mexicano que conlleva el contenido de la ley anticorrupción que se debate en las cámaras. Dice González en su texto: “cuatro fines indispensables que deben ser ejes articuladores del Sistema Nacional Anticorrupción: el control interno de la gestión pública en general y de los recursos públicos en especial; fiscalización superior; investigación de los hechos de corrupción, e impartición de justicia en la materia.
Me preocupa, empero, un anuncio ominoso de la iniciativa. Se reconoce el subsistema nacional de fiscalización, conformado por la SFP y la ASF y los respectivos órganos locales, y “se prevé la obligación de sus integrantes de homologar procesos, procedimientos, técnicas, criterios, estrategias, programas y normas en materia de auditoría, lo que permitirá un fácil seguimiento y acceso a las bases de datos respectivas, alentando la eficaz prevención, detección y sanción” de los actos de corrupción.
Advertencia a tiempo.
