“¿Has dado alguna mordida en el último mes?”, es la pregunta que lanzó recientemente una empresa dedicada a la encuestas tras el incidente de Daniela Lorena Aguirre, la #Lady100Pesos, que se ha ganado el título de la mejor en la historia de los memes por las “ladys”, debido a su belleza y a la forma tan relajada como asumió el bochornoso capítulo que marcó su vida.

La encuesta referida no es una pregunta cualquiera, lleva implícito y da por hecho que quienes participen, ya antes han caído en el juego del moche; no pregunta si alguna vez se ha realizado la práctica, se asume que así fue.

En México es común dar por hecho que las personas son corruptas; bien porque lo piden o porque lo ofrece y lo dan.

Daniela Lorena Aguirre fue filmada hace unos días en Guanajuato, cuando en estado de ebriedad, después de haber chocado contra cuatro autos, y de haber intentado sobornar a los elementos policiacos que la detuvieron con cien pesos, además de comportarse de manera prepotente y majadera, estuvo 9 horas encerrada por conducir ebria y tuvo que pagar mil 500 pesos para salir libre.

La guapa jovencita es casi el símbolo de lo que es la cotidianeidad del mexicano: si quieres evitar la multa, cualquiera que sea su tipo; si fuiste agarrado infraganti; si ocupas algún trámite o servicio rápido o si quieres recibir el beneficio de algún plan de gobierno, “mochea”, tan fácil.

El caso de la #Lady100Pesos cae como anillo al dedo a propósito del informe que acaba de presentar la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, (OCDE por sus siglas), la que no ha dudado en afirmar que en México, su peor cáncer es precisamente la corrupción.

El título de ser uno de los países más corruptos de América Latina y sin duda del entorno internacional, no es nuevo para los mexicanos, a pesar de los muchos esfuerzos desarrollados a partir de las propias leyes.

De acuerdo a datos de Transparencia Internacional, la corrupción le cuesta a México más de 1.5 billones de pesos al año, es decir, una quinta parte del Producto Interno Bruto (PIB).

El cáncer de la corrupción, como lo bautizó la OCDE, es la causa de los episodios más dramáticos de crisis financieras y bancarrotas públicas; ahí están los casos de Michoacán, Tamaulipas y Veracruz, por citar algunos de los más conocidos y también, algunos de los más graves en la historia de los gobiernos estatales de México.

Gabriela Ramos, directora del gabinete de la organización multilateral, presentó las recomendaciones iniciales de la Revisión de la Gobernanza Pública del Sistema de Fiscalización de México.

Y en este marco fue su declaración de que la corrupción es “el cáncer de México y daña la fábrica social y las relaciones entre los ciudadanos, urge combatirla con toda nuestra fuerza y esto requiere de una acción conjunta y de un entusiasmo colectivo”.

La #Lady100Pesos se arrepintió de sus actos, pidió perdón y hasta se ganó un corrido; ¿qué hace falta para que los demás que han caído en este delito, hagan lo mismo?