El 6 de febrero de 1928, José Sánchez del Río, el niño cristero y mártir que será canonizado en Roma este año, escribió a su madre una emotiva carta luego de ser aprehendido por las fuerzas armadas.

En Michoacán, se conserva el texto que escribió con su puño el pequeño valiente que sacrificó su vida en nombre de la fe cristiana y que estos días, con motivo de los preparativos por su próxima canonización, ha sido difundida.

El breve texto es un intento de consuelo para la mujer que dio la vida a José Sánchez del Río, a la que le pide además que busque resignación en su fe:

Mi querida mamá: 

Fui hecho prisionero en combate en este día. Creo que en los momentos actuales voy a morir, pero no importa, mamá. Resígnate a la voluntad de Dios. No te preocupes por mi muerte, que es lo que me mortifica; antes diles a mis hermanos que sigan el ejemplo que les dejó su hermano el más chico. Y tú haz la voluntad de Dios, ten valor y mándame la bendición juntamente con la de mi padre. Salúdame a todos por última vez y tú recibe el corazón de tu hijo que tanto te quiere y verte antes de morir deseaba. 

José Sánchez del Río.

En Michoacán las diócesis alistan desde ahora el programa de trabajo que seguirán como parte de los festejos por la canonización del pequeño cristero, si bien este importante acto católico se celebrará en Roma y será encabezado por el Papa Francisco, la grey católica local y sobre todo en esa parte del estado de donde era originario José Sánchez, pretende celebrar en grande la ceremonia.

El Beato mexicano será canonizado el próximo domingo 16 de octubre, según se determinó por las autoridades eclesiásticas. La curación de una bebé mexicana, para quien “humanamente ya no había esperanza de vida”, fue el milagro de José Sánchez, por el que el 21 de enero el Santo Padre aprobó la canonización del niño nacido en el municipio de Sahuayo.

El cardenal Alberto Suárez Inda y el obispo de Zamora, Javier Navarro, ya viajaron a Roma para conocer el protocolo que se seguirá en los preparativos para la realización de este evento.

El Niño Mártir de Sahuayo será canonizado junto con otros beatos: el Cura Brochero (Argentina); Elizabeth Hesselblad (Suecia); Estanislao de Jesús y María (Polonia) y la Madre Teresa de Calcuta (Albania).

LA HISTORIA DEL NIÑO CRISTERO

En Sahuayo, la historia del niño cristero se conoce como a la palma de la mano y así se repite:

José Luis Sánchez del Río de apenas 14 años, fue asesinado a causa de la persecución religiosa que vivieron los cristianos durante el régimen de Plutarco Elías Calles (1924-1928).

El Beato nació en Sahuayo, Michoacán, el 28 de marzo de 1913. Hijo de Macario Sánchez y de María del Río. José Luis fue asesinado el 10 de febrero de 1928, durante la persecución religiosa de México por pertenecer a los cristeros, un grupo numeroso de católicos mexicanos que luchó contra el régimen totalitario de Plutarco Elías Calles.

Cuenta la historia y Wikipedia, que el viernes 10 de febrero lo sacaron de la parroquia al mesón general del ejército federal. Le cortaron las plantas de los pies, lo condujeron descalzo por la calle Insurgentes, dieron vuelta al Boulevard y siguieron hasta llegar al panteón Municipal.

En todo el trayecto, José iba dando gritos y vivas a Cristo Rey y a la Virgen de Guadalupe. Llorando pero a la vez rezando por el camino, le fue señalada su tumba y poniéndose al pie de ella fue ahorcado y acuchillado por sus verdugos.

Uno de ellos, Rafael Gil Martínez, apodado “El Zamorano” lo bajó del árbol donde había sido colgado y le preguntó: ¿Qué quieres que le digamos a tus padres? y José, logró decir: ‘Que Viva Cristo Rey y que en el cielo nos veremos’.

El verdugo lleno de odio, sacó su pistola y de un tiro en la sien lo mató. Eran las 11:30:p.m. de la noche en Sahuayo, Michoacán.