A partir del 1 de julio

 

Si buscas resultados distintos, no

hagas siempre lo mismo.

Albert Einstein

Tal parece que la autoridad encargada del cuidado del medio ambiente no entiende de fondo qué es lo que sucede en la megalópolis metropolitana de nuestro país. Como si las experiencias internacionales de fracasos y éxitos no pudiesen ser consideradas para evitar errar nuevamente o bien acertar en un tema tan delicado.

¿La buena calidad del aire que todos los días respiramos puede cuidarse? Sin duda que se puede, para ello se han avanzado en un sin fin de medidas y desarrollo de tecnología que ayuda a qué estas acciones sean eficaces.

Pero de qué depende que pueda lograrse que una zona territorial tan grande y con tan alta concentración poblacional tenga éxito en estas medidas, ya que no podemos olvidar que se trata de la ciudad y la zona metropolitana más grande del mundo.

Me refiero a las medidas ambientales que durante muchos años se han intentado implementar y que solo han dejado mal sabor de boca ya que no producen los efectos deseados.

La última decisión sobre el programa Hoy No Circula que se aplicó afectando a millones de ciudadanos durante los meses de abril, mayo y junio fue arrebatada y sin mayores sustentos porque si bien es cierto dejaron de circular diario un millón de vehículos y en los días de fase 2 hasta dos millones, cierto es y no nos explicaron porque, hubo días en que la contaminación en lugar de disminuir aumento.

Todos sabemos que durante este periodo del año, las temperaturas climáticas son muy altas, hubo escases de lluvia y vientos y de alguna manera ello contribuyó a que el problema se agravará, pero lo que parece que los únicos que no estaban enterados eran las autoridades capitalinas y federales que solo aplicaron estas decisiones contra los automovilistas indistintamente del cumplimiento de verificaciones y trámites ambientales; pero omitieron generar un plan integral que involucrara al transporte público y a los miles de vehículos gubernamentales, auténticos despojos ultra contaminantes y sin duda empresas públicas y privadas que también contribuyen con sus emisiones a la baja calidad del aire.

Pero esto que escribo no es anecdótico solamente, por el contrario, constituye la base para expresar que la autoridad nuevamente recurre a las viejas prácticas y por lo tanto el augurio de fracaso nuevamente asoma a la puerta.

Ahora se presenta un nuevo plan para mitigar este flagelo de la contaminación y se anuncia que a partir del 1 de julio las reglas cambian para que dejen de circular 1.7 millones de autos y que habrá más rigor con los modelos anteriores al año 2006 aunado a nuevos sistemas computarizados supuestamente imposibles de manipular.

Ya muchas veces hemos escuchado de estas propuestas que hablan de la solución de todos los males pero la necia realidad se impone y pocas veces se logra lo deseado.

No es que no sea optimista respecto a este anuncio, lo que pasa es que seguimos viendo soluciones efectistas e inmediatistas, nada de grandes proyectos integrales que vean el problema y las soluciones de manera general y completa. Solo decisiones parciales como las que se han hecho muchas veces, entonces tendremos los mismos resultados de fracaso.

 

@perezcuevasmx

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