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La canteras rosa, las calles estrechas, el crecimiento anárquico son elementos presentes.
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475 aniversario
Una de las ciudades del país con una mayor densidad histórica es Morelia, sus blasones remarcan el origen y el trayecto en el cual se pueden registrar hombres, nombres y sucesos que detonaron el inicio de la Independencia que tuvo como epicentro el legendario Colegio de San Nicolás de Hidalgo, el sitio en el que transitaron las ideas libertarias legadas por la enciclopedia francesa como el entonces emergente modelo político.
El pasado 18 de mayo, 475 años cumplió la antigua Valladolid que resiste y continúa de pie pese a los avatares complejos y algunos de sus gobiernos que han quedado a deber; la ciudad que viera nacer al Generalísimo José María Morelos y Pavón y Agustín de Iturbide, antagónicos en su momento por estar en bandos encontrados, ha sido gobernada por el PRD, PRI y PAN, actualmente el presidente municipal Alfonso Martínez Alcázar es independiente, aunque su pasado es panista, al igual que la mayoría de sus funcionarios.
La canteras rosa, las calles estrechas, el crecimiento anárquico son elementos presentes, en este lugar llamado antiguamente Valladolid se trazaron los cambios políticos en el periodo convulso de la insurgencia, entonces brilló con luz propia el genio del estadista y estratega militar José María Morelos y Pavón, sentó las bases fundacionales del Estado mexicano, concibió una nación con una evidente inspiración proveniente de las ideas liberales expuestas en la Revolución Francesa, el aporte del vallisoletano se aprecia en nuestro tiempo. Los Sentimientos de la Nación, en algunos de sus postulados, mantienen vigencia, como el de moderar la opulencia y la indigencia. La Nueva España era desigual, México lo es brutalmente.
No obstante, a pesar de los fardos que carga a cuestas, Morelia se mantiene en pie pese a los infortunios y el acoso permanente de sus enemigos, más de cuatro siglos y todas las edades que se cuentan, Morelia de estudiantes, la urbe que aglutina significados mientras el sol ocre se filtra por todos los rumbos.
Morelia en el año 2008 en el epílogo del Grito de Independencia frente al Palacio de Gobierno registró un hecho criminal en la plaza Melchor Ocampo, ahí las manos asesinas detonaron una granada para desatar el terror, la maldad explotó pero no liquidó las esperanzas ni el coraje para continuar en marcha en la construcción de futuro. Ésa fue una larga y lastimera noche.
Más de cuatro siglos, miles de páginas que dan cuenta de pasados, huellas impregnadas en el asfalto que testimonian la vida floreciente. La imperturbable catedral de Morelia como vigía, cual centinela que todo lo observa, alguna vez el recordado maestro y periodista Alejandro Avilés nos dijo que se trataba del santuario en su tipo más armonioso de América Latina.
Podemos llegar a los portales, ahí el pulso de la vida cotidiana se escucha como un tic tac de fino reloj, si tenemos papel y tinta la poesía convoca a las letras para aventurarnos en los recuerdos por los que aparece la figura del profesor Tomás Rico Cano como en los tiempos en que impartía clases en el taller literario de la Casa de la Cultura, Voces de la Cúpula se llamaba, ahí pasaban lista de presentes los sonetos, romances y los afanes en verso libre.
Morelia de la pobreza, de cinturones de miseria que los políticos desdeñan o acaso dispersan migajas envueltas en tortilla de demagogia para pintar con barniz de populismo la realidad cruenta que destruye tejido social. La Morelia de contrastes.
