Enseñar a obedecer y pensar dentro de cierto esquema es fácil si se aplican técnicas apropiadas, como lo mostró el conductismo skinerianno. Aprender a desarrollar el pensamiento crítico y una voluntad coherente con él es algo que sólo hacen los enseñantes más libres, que no son, exclusiva ni necesariamente, los alabados profesores de la escuela finlandesa, porque si fuera así los ciudadanos de ese país ya se habrían preguntado sobre qué permite su estilo de vida y habrían reaccionado ante sus industrias altamente contaminantes y su injusticia flagrante en relación con la extracción de materia prima en países económicamente explotados.
Por eso, no es de sorprender que, casi independientemente de lo que sucede a nivel nacional con la evaluación de los maestros, la represión ha tocado a un catedrático que por más de cincuenta años ha jugado roles importantes en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). El Mtro. René Torres Bejarano ha sido Primer Jefe del Departamento de Ingeniería Industrial de UPIICSA-IPN; Director del CECYT N° 3; Director Fundador del CET N° 1; Director General del ESIME; Director Fundador de la ESIME Atzcapotzalco; Director de Planeación y Organización del IPN y director de Planeación y Programación del POI-IPN.
A partir de su interés en la práctica de la “Tecnología Apropiada”, de Schumacher (quien escribió un memorable libro titulado Lo pequeño es hermoso), del Pensamiento Sistémico, representado por Jay Forrester, y de la llamada Triz (Teoría para la Resolución de los Problemas Perversos) que desarrolló Genrich Altshuller, así como de su inserción en la corriente del Decrecimiento, que actualmente lidera Serge Latouche, el pensamiento y la acción de Torres Bejarano no pretenden sostener el sistema económico, productivo, ideológico que impera en nuestra época. Por el contrario, él quiere señalar, y probar, la contraproductividad (término de Ivan Illich) del sistema actual, la necesidad de tomar conciencia de un método que no sirve al ser humano, sino que usa al ser humano para servirse a sí mismo, y que, por tanto, es perverso.
La posición de Torres Bejarano sobre la autonomía del IPN la plasmó con mucha claridad en una carta a los miembros de este Instituto, en octubre del 2014:
En lo personal, Yo creo que la autonomía verdadera es la máxima expresión del orden (es como si nos dieran alas para volar). ¿A quién no le gustaría tener alas para volar libremente hasta alcanzar el horizonte? Podríamos siempre llegar más rápido a nuestro objetivo. ¡Ojalá y que el IPN pueda ser alguna vez autónomo y pueda entonces emprender ese vuelo que todos deseamos! Pero la autonomía que nos estaban ofreciendo entonces y que nos están ofreciendo ahora, no tiene nada que ver con esas “alas para volar”. Yo más bien creo que lo que quiere el Gobierno Federal —que no es el Estado Mexicano— es darnos una autonomía pero sin alas, es decir, como diría mi Tía, la difunta Liberata, “nos quieren mandar a volar”. Un Politécnico “autónomo” como el que nos ofrecen, acabaría siendo entonces como un pasto seco para las llamas que actualmente nos amenazan. (http://dialogoentreprofesores.blogspot.mx/2014/10/a-la-comunidad-politecnica-rene-torres.html).
¿Es por esta toma de posición crítica, y por otras coherentes con ella, que el Mtro. Torres Bejarano fue cesado de su cargo en el IPN, como lo supimos el 27 de mayo a través de La Jornada (http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/05/27/cesan-a-ex-director-de-vocas-por-incitar-a-alumnos-a-201cdesobediencia201d)?
Esta decisión va contra el pensamiento crítico, contra los profesores, los estudiantes y todos los ciudadanos que creemos que no puede haber justicia ni paz sin libertad.
pgutierrez_otero@hotmail.com
