Las frases que utiliza el gobierno federal para evitar los embarazos en adolecentes no son suficientes para atacar el problema de raíz: “Si puedes planear un día de diversión, puedes planear una vida”, “Lo caliente no quita lo inteligente”, “Aplica la nini: mi me infecto ni me embarazo”.
Las cifras son contundentes: se registran 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19 años, lo cual pareciera se ha convertido en una epidemia en el país.
En su reporte “Las y los adolescentes que México ha olvidado”, la organización Save the Children, quien retoma datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), señala que nuestro país ocupa el primer lugar en embarazos en adolescentes y el último en seguridad y educación.
Es necesario tomar en cuenta que en México hay 22.4 millones de adolescentes entre 10 y 19 años de edad, de los cuales, 11.2 millones tiene entre 10 y 14 años, mientras que 11.1 millones cuenta con 15 y 19 años. Del total, el 50.7% son hombres y el 49.3% mujeres. En conjunto representan a cerca del 20% de la población mexicana.
En sus diferentes reportes, Save The Children destaca que dos de cada 10 nacimientos en México son de mujeres menores de 20 años; mientras que el 13.8 por ciento de las muertes maternas son de madres adolescentes.
Entre 2013 y 2014, se contabilizaron más de 300 embarazos en niñas menores de 10 años; para la organización la mayoría se refiere a embarazos donde hubo coerción o violencia sexual. Además, una de cada cinco mujeres sostiene alguna unión conyugal antes de los 18 años; la proporción más alta es de 40 por ciento en comunidades indígenas.

La vulnerabilidad de las adolescentes
Save the Children ha reiterado que el embarazo en adolescentes representa un problema de salud pública en México, el cual se ha incrementado ante la falta de acceso a información, servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, y a oportunidades de desarrollo que respondan a los cambios biológicos, cognitivos, y socio-emocionales que se presentan en este tiempo de la vida.
Por otro lado, datos de la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición revelan que en México la mitad de las mujeres de 12 a 19 años, que inician su vida sexual, queda embarazada. Si tomamos en cuenta que en el país 23% de las y los adolescentes inician su vida sexual entre los 12 y 19 años de edad, de éstos el 15% de los hombres y 33% de las mujeres no utilizaron ningún método anticonceptivo en su primera relación.
Por ello, diversos organismos señalan que el embarazo adolescente es un reflejo de la desigualdad del país, ya que el 60% de las adolescentes que viven esta situación son de familias de bajos ingresos. Save the Children advierte que este tipo de embarazos ayuda a “reproducir el ciclo de la pobreza”, es decir, que los pobres seguirán siendo más pobres.
EI
