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Tenemos que recordar que no es normal; la violencia, el odio, la discriminación, el racismo, no son normales.
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Odio y rencor social

Los estadounidenses fueron nuevamente víctimas de un acto de barbarie y de terror; en Orlando, Florida, un hombre de 29 años abrió fuego en una discoteca popular entre la comunidad gay, y asesinó a 50 personas e hirió a otras 53. Es el peor tiroteo múltiple registrado en la historia de Estados Unidos.

Sin duda, un hecho sumamente condenable, nadie tiene derecho de privar la vida de otra persona, menos por razón de un odio sin sentido. Este tipo de acciones son total y absolutamente repudiables.

Pero me lleva a cuestionar de dónde sale todo este odio y rencor social. Mi respuesta es que se debe a la inmensa desigualdad social y económica que desestabiliza y provoca profundas divisiones entre las sociedades.

La mitad de toda la riqueza del mundo está concentrada en el 1% de la población mundial. Un estudio realizado por la organización Oxfam reveló que las tendencias actuales apuntan que, para el próximo año, el 50% de la riqueza mundial estará en manos de las 85 personas más acaudaladas, las cuales poseen una fortuna promedio de 2.7 millones de dólares por adulto.

Al respecto, en su documental Requiem for the American Dream, el afamado intelectual Noam Chomsky aconseja utilizar las pocas armas que la gente tiene todavía para defenderse de sus gobiernos y de las corporaciones a las que sirven: desmantelar autoridades ilegítimas, promover la libertad de expresión y nuevas formas de acción política “son necesarios hoy más que nunca para evitar caer en otro sueño ilusorio y despertar de una buena vez a un mundo en donde la igualdad social no sea una promesa de campaña sino un derecho”.

México ocupa el lugar 15 de 17 en América Latina en el monto del salario mínimo que reciben sus trabajadores con apenas 129 dólares mensuales, alrededor de 2 mil 500 pesos mensuales.

 Este 13 de junio de 2016 se lleva a cabo la misa y sepelio de los once miembros de una familia asesinada en la comunidad del Mirador, perteneciente al municipio poblano de Coxcatlán. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/ RDB.

Este 13 de junio de 2016 se lleva a cabo la misa y sepelio de los once miembros de una familia asesinada en la comunidad del Mirador, perteneciente al municipio poblano de Coxcatlán. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/ RDB.

Si para una persona sobrevivir todo un mes con esta cantidad es una tarea casi imposible, ahora pensemos en los millones de personas que cuentan con solamente un dólar al día para satisfacer todas sus necesidades básicas.

De acuerdo con José Antonio Meade, titular de la Sedesol, si la pobreza extrema se midiera de acuerdo con estándares de la ONU, nuestro país tendría solamente 12.5 millones de pobres, pero como con los parámetros del Coneval, tenemos alrededor de 50 millones de mexicanos en estas condiciones.

Es decir la mitad del país se encuentra en estado de pobreza, y alrededor de 15 millones en pobreza extrema. Mientras que la riqueza de los 4 millonarios más ricos de México representan aproximadamente el 9% del PIB mexicano.

Nuestro país está inmerso en un ciclo vicioso de desigualdad, falta de crecimiento económico y pobreza. De acuerdo con el informe Desigualdad extrema en México: concentración del poder económico y político, publicado por Oxfam México, la riqueza se encuentra concentrada “en un grupo selecto de personas que se han beneficiado del poco crecimiento económico del que ha gozado México en las últimas dos décadas”.

El número de multimillonarios en México no ha crecido mucho en los últimos años. Hoy son sólo 16. Lo que sí ha aumentado —y de qué forma— es la importancia y la magnitud de sus riquezas. En 1996 equivalían a 25 mil 600 millones de dólares; hoy esa cifra es de 142 mil 900 millones de dólares.

Al respecto, vale la pena mencionar que entre algunos ámbitos está circulando una carta en la que se dan detalles de los movimientos de las inversiones golondrinas de tres millonarios mexicanos: el dueño y presidente de Televisa, Emilio Azcarraga Jean, y los vicepresidentes de Televisa Alfonso de Angoitia y Bernardo Gómez.

¿Y aquí cuantos Orlandos tenemos?

Podemos mencionar sólo el último, en el municipio de Coxcatlán, Puebla, 11 personas, entre ellas dos menores, fueron asesinadas, además en estos hechos resultaron gravemente heridas dos niñas de cuatro y cinco años de edad.

Lamentablemente en México nos hemos acostumbrado a recibir noticias como la anterior, casi cada semana; tenemos que recordar que no es normal; la violencia, el odio, la discriminación, el racismo, no son normales.