Mesita de noche
Una mirada a… Richard Ford

libro mesita…Cada noche, durante la semana siguiente, la mujer apareció en la ventana y se desnudó lentamente en su habitación… Una vez se había despojado de su ropa y mostraba sus hombros huesudos, sus pequeños pechos, sus finas piernas, su estrecha caja torácica y su estómago menudo y redondeado, la mujer se paseaba un rato por la habitación sumida en aquella luz color bronce, de una ventana a otra, escenificando lo que me parecía una especie de lánguida danza ritual o una serie de movimientos, posiblemente teatrales, levantando, doblando y extendiendo los brazos, arqueando el cuello, mientras sus manos ejecutaban unos elegantes y cadenciosos gestos que no entendía ni intentaba entender, absorto como estaba en su desnudez y en la esporádica visión de la oscura mata de vello entre sus piernas. Todo aquello era excitante, misterioso, ilícito, y nada más […]

Una tarde […] al doblar una esquina para tomar un atajo hasta mi casa, me encontré con que, de manera inesperada, iba a pasar frente al edificio que había espiado durante una semana. Algo hizo que lo reconociera, aunque no era consciente de haber pasado por delante de él ni de haberlo visto a la luz del día. Y justo en aquel momento se disponía a entrar por la alta puerta principal del edificio la mujer que había contemplado todas aquellas noches, y que me había proporcionado satisfacción y un indudable y secreto consuelo. Reconocí su cara, desde luego: pequeña, redonda y, por lo que puede ver, impasible. Y para mi sorpresa, aunque no para mi pesar, resultó ser vieja. Tendría quizá setenta años, o más. Era china, y vestía unos finos pantalones negros y una delgada chaqueta gris…

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El fragmento pertenece al cuento “Intimidad”, incluido en la antología Pecados sin cuento (Anagrama) del norteamericano Richard Ford (1944), disléxico, lector tardío que abandonó la carrera de derecho para dedicarse a escribir en primera persona. Se ganó la vida como periodista deportivo hasta que alcanzó el éxito de ventas con su novela El periodista deportivo (1986), protagonizada por Frank Bascombe, a la que siguió El Día de la Independencia, Premio Pulitzer en 1995. Para Richard Ford, quien acaba de ser distinguido con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2016, para ser escritor “más que ser inteligente se necesita ser imaginativo” y “creer que todo lo que hacemos en la vida es importante”.

Novedades en la mesa

El libro de los Baltimore (Alfaguara) es la nueva novela policiaca de Jöel Dicker, autor de La verdad sobre el caso Harry Quebert (tres millones de ejemplares vendidos), y es una nueva aventura del escritor investigador Marcus Goldman… Novela autobiográfica (Pepitas de calabaza) del norteamericano Kenneth Rexroth (1905-1982), un mosaico de la contracultura norteamericana de la primera mitad del siglo XX… El último día de Terranova (Alfaguara) de Manuel Rivas cuenta la historia de amor que vive Vicenzo Fontana al tiempo que su librería entra en liquidación.