Venezuela
Juan Pablo Aguirre Quezada*
“No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale,
porque es un buen siervo y un mal amo”. Alejandro Dumas hijo.
En diciembre pasado el gobierno de Venezuela anunció diferentes medidas para contrarrestar los efectos de la inflación que padece aquel país, entre las que destacan la circulación de billetes con nuevas denominaciones, tales como 500, mil, dos mil, cinco mil, diez mil y veinte mil bolívares. Esta medida fue preocupante para la población que un día dormía con el billete de máxima denominación de 100 bolívares y al otro amanecía con uno de doscientas veces su valor como tope de nominal de circulante. Este es un indicador del deteriodo de la calidad de vida en una economía que soporta una de las inflaciones más altas del mundo en estos momentos, con el consiguiente impacto en la sociedad.
Sin embargo, una medida adoptada por el presidente Nicolás Maduro es eliminar la circulación de todos los billetes de 100 bolívares, al argumentar que muchos de ellos estaban en poder de extranjeros que, al almacenarlos como divisa, contribuían al efecto inflacionario. La medida debió ser aplicada el 16 de diciembre y con ello afectar a los supuestos acaparadores de la moneda venezolana. Sin embargo, debido a protestas ciudadanas, dificultades opertativas en los bancos ante una decisión impractica, falta de circulante, y que aún no llegaban los nuevos billetes de altas denominaciones hicieron que la decisión fuese aplazada en distintas ocasiones, por lo que después de múltiples aplazamientos, el decreto número 2,641 del lunes 16 de enero de 2017 publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela retrasa la medida hasta el 20 de febrero.

El actual bolívar es ya una moneda que sustituía a la anterior unidad con el mismo nombre, la cual fue sustituida en 2008 con un tipo de cambio de dos mil 150 bolívares antiguos a un bolívar fuerte. Sin embargo, a diez años de esta decisión, nuevamente la divisa venezolana se ha depreciado en el mercado internacional; e incluso en el mercado negro el tipo de cambio ha alcanzado valores cercanos a cuatro mil bolivares actuales por dólar, lo que aniquila los esfuerzos de la reforma monetaria.
¿Qué efectos tiene el sacar de circulación un billete de un día para otro? Al no ser un país emisor de su propia moneda, el gobierno venezolano debe comprarlos a fabricantes europeos, con un cargo tanto por la manufcatura como la transportación al presupuesto nacional, el cual es financiado por todos los contribuyentes. Asimismo, genera un impacto en la población con menores recursos, que no tienen acceso a cuentas bancarias, y que ahorran en efectivo. Además, el gobierno pierde credibilidad al no soportar el valor de un billete que por ley tenia fuerza legal y poder para realizar transacciones dentro de su territorio.
También las instituciones financieras como bancos o cajas de ahorro tendrían el riesgo de tener conflictos con sus clientes debido a la saturación de servicios, así como el riesgo de ante una inminente pérdida de valor del papel moneda este no sea respaldado en los valores que resguardan las bovedas de estas empresas. Además, no deja de ser curioso que después de tomar la medida, existan billetes de más alta denominación que no están sujetos a la política pública, además de que aún circulan denominaciones inferiores que tampoco fueron afectados, tales como los billetes de dos, cinco, diez, veinte y cincuenta bolívares que eventualmente serán sustituidos por monedas.
Esta medida también afecta el poder adquisitivo de la población al generar que los bienes y servicios suban de precio ante decisiones que pueden afectar el equilibrio del valor económico. Ejemplo de ello es que si campesinos o ganaderos no aceptan la moneda por su bajo valor afecta el desarrollo del mercado. Lo que parecía una decisión para fortalecer la cuantía de la moneda nacional se convirtió en un problema que –debido a los múltiples anuncios de desmonetización- generan dudas en cuanto a la planeación y eficiencia del gobierno venezolano.
https://twitter.com/DImpactoAnz/status/808641609478926336
Los defensores de eliminar de la circulación el billete de 100 bolívares consideran que esta medida reduce la capacidad de las mafías fronterizas (en especial las situadas en Colombia, particularmente en Cúcuta) al argumentar que los acaparadores hicieron escasear la moneda, por lo que influyó en la devaluación. Esta versión contrasta con el argumento de los opositores, que señalan los malos resultados de la política económica venezolana y critican las decisiones tomadas.
Uno de los principales líderes políticos en contra del régimen, Henrique Capriles, ha manifestado que la decisión dejó graves daños en la sociedad al dejarlos sin billetes, y consideró que el Presidente Maduro debe asumir la responsabilidad de este acto. Prueba de esto son las manifestaciones y molestias mostradas por la ciudadanía ante la eliminación de la nota de 100 bolívares.
Pese a dicha política pública, la realidad es que la moneda venezolana ha perdido valor constantemente, su poder adquisitivo es bajo y estas decisiones no contribuyen a mejorar la situación. Resulta ilógico eliminar de la circulación un billete cuando sus reemplazos aún no llegan a las manos del público usuario.
*Doctor en Humanidades, Universidad Latinoamericana.
