Juan Pablo Aguirre Quezada*
Liberia es un país ubicado en la costa atlántica de África. Con poca población (poco más de cuatro millones de habitantes) en un territorio pequeño (poco más de 110 mil kilómetros2) esta nación tiene una característica distintiva: durante la época del colonialismo europeo en el continente (siglo XIX y XX) fue un país independiente que recibía a ex esclavos estadounidenses, y ciertos apoyos de la Unión Americana, lo que propició condiciones para no caer bajo el dominio de administradores europeos, además de consolidar un sistema democrático de gobierno, aunque en ocasiones fuese autoritario.
No obstante, si bien Liberia defendió su libertad frente a las amenazas de grades colonizadores de la región como Francia o el Reino Unido, el defender su soberanía tuvo un costo y este se saldó con la pérdida de parte de su territorio, aunque pudo sobrevivir con su independencia en momentos en que prácticamente todo África estaba en dominio de países europeos.
Los desacuerdos democráticos ocasionaron que esa lucha por la libertad se diluyera para tener un país devastado con grandes pérdidas humanas y cientos de desplazados, ya que en los últimos 25 años Liberia fue escenario de dos cruentas guerras civiles (1989-1996 y 1999-2003). Además, la ya vulnerable población fue asolada por enfermedades -entre ellas el ébola- que han afectado aún más las condiciones de vida de los liberianos.
Afortunadamente, con la Presidenta Ellen Johnson-Sirleaf (Premio Nobel de la Paz 2011) desde 2006 el país se ha estabilizado y en 2017 festejara 170 años de vida independiente. De acuerdo con el Banco Mundial, en 2003 este país sufrió la caída de su Producto Interno Bruto de -30.1%. Posteriormente experimentó una recuperación con un indicador record de 9.5% en 2007 u otro de 8.7 en 2013. No obstante, la economía de Liberia entró en recesión y los últimos años no han sido tan buenos, con tasas de 0.7% y 0.3% en 2014 y 2015. Sin embargo, la expectativa para los siguientes años ha mejorado y se espera un crecimiento de 5.6% para 2018. Pese a las variaciones, Liberia ha logrado tener importantes socios comerciales a los que exporta sus productos como Polonia, China, India, Estados Unidos, Francia o Grecia, entre otros. Además de importar preferentemente a Singapur, China, Corea del Sur, Japón o Filipinas, entre otros.
Actualmente Liberia muestra avances en materia de derechos humanos como la prevención de actos como la mutilación genital femenina, lo que ha sido un ejemplo para otros países. Sin embargo, las relaciones entre personas del mismo sexo son penalizadas en el país, por lo que otras voces han hecho llamados a fin de que Liberia pueda avanzar en esta materia. Otro tema de importancia es la reducción de la presencia militar de las fuerzas de la ONU en el país, ya que tanto gobierno como sociedad han mostrado mayor estabilidad en años recientes.
#AUSummit17 @DlaminiZuma honor Liberia Prez J. Sirleaf under whose leadership ECOWAS stood by Gambia &defended values and principles of AU pic.twitter.com/6MWGJd2Pcy
— Nabusayi L. Wamboka (@lindahNabusayi) January 30, 2017
El hecho de que Liberia permaneciera independiente por más de un siglo de dominación europea en África le permitió fortalecer su economía mediante con empresas comerciales de otras latitudes, entre ellas de Estados Unidos. Esto coadyuvó a reducir las brechas económicas en la región, además de atraer inversión extranjera. Este bienestar se ha traducido en logros tangibles como la reducción de la mortalidad infantil o tener la capacidad de recibir refugiados de otras naciones africanas como Costa de Marfil, pese a que su propia población fue desplazada en ambas guerras civiles.
En contraste, la planificación familiar (el país duplicó su población en menos de 20 años: de 2 millones de liberianos en 1994 a 4.1 millones en 2011); mejorar el PIB per cápita (380 dólares anuales por liberiano en 2015, según el Banco Mundial), asegurar la inscripción de la totalidad de menores en las escuelas, aumentar la esperanza de vida al nacer (61 años en 2014), abatir el bajo peso de niños menores de cinco años de edad y reducir la tasa de mortalidad materna son los principales temas pendientes en materia social que tiene el gobierno de Liberia.
Debido a su posición geográfica, este país es vulnerable a actividades de la delincuencia organizada, ya que está ubicado en el punto de división entre el océano atlántico norte y sur. Asimismo, es una puerta de entrada hacia la región del África central y del norte, además de ser un punto cercano entre este continente y Sudamérica, por lo que es utilizado como ruta de paso por traficantes de droga. Además, la debilidad de sus instituciones de justicia y financieras ha permitido que Liberia sea un país con facilidades para el lavado de dinero de importancia en todo África.
Liberia ha sido un caso único en la historia de África por ser independiente por más de siglo y medio. Sin embargo y pese a sus áreas de oportunidad como mantener lazos de identidad con otras naciones, aún no ha podido fortalecer la calidad de vida de sus habitantes, tal como sucedió con Botsuana. No obstante, los progresos en los últimos años y superar los conflictos civiles pueden propiciar esa mejora social.
*Doctor en Humanidades, Universidad Latinoamericana.


