La primera gran retrospectiva nacional dedicada al pintor mexicano Felipe Santiago Gutiérrez, que fue pilar invaluable en la transición del romanticismo al realismo pictórico en nuestro país durante la segunda mitad del siglo XIX, al Museo Nacional de Arte (Munal), a través de la muestra Discursos de la piel. Felipe Santiago Gutiérrez (1824-1904).
“Esta exposición es un esfuerzo que corona varios años de investigación y documentación iconográfica. Las obras aquí reunidas permiten aprehender la trayectoria del pintor texcocano, pero, sobre todo, valorarlo como uno de los pocos mexicanos que tuvieron el arrojo de convertirse en viajeros y llevar su bagaje consigo a otras latitudes para dejar una escuela productiva y sembrar influencia y talento en otras regiones del orbe”, apuntó Sara Baz Sánchez, directora del Munal, durante el recorrido por la exposición.
La muestra que estará instalada hasta el 14 de enero de 2018 en las salas de exposiciones temporales del recinto, esta integrada por 110 piezas, que exploran las diversas etapas creativas del pintor texcocano, junto con otras 31 obras de artistas de la talla de Camille Corot, Franz Xaver Winterhalter, Federico de Madrazo y Kuntz, Édouard Dantan, entre otros, con el objetivo de revalorar a uno de los creadores más insignes de la escena mexicana.
Bajo la curaduría de Víctor Rodríguez Rangel, la exposición es dividida en cuatro núcleos temáticos, que revelan las aportaciones de la obra de Gutiérrez a la consolidación de un estilo artístico nacional, sino también su importancia para la sedimentación de una escuela de pintura moderna en Colombia.
En el primer apartado, Las naturalezas del cuerpo en la academia, se ahonda en el estilo artístico predominante en la Academia de San Carlos durante los años en los que Gutiérrez fue alumno. En tanto, en el segundo núcleo, Decoro y lujo. El retrato, se presenta un conjunto de retratos que Gutiérrez realizó de personajes destacados y funcionarios. Son efigies trazadas en diferentes formatos que permiten testificar las aptitudes artísticas de su progresivo refinamiento como fisonomista.

En el tercer núcleo de la exhibición, Impresiones de viaje, se ilustran las vivencias e influencias artísticas que cosechó Gutiérrez a lo largo de los 20 años que recorrió Norteamérica, Sudamérica y Europa. Muchacha italiana (ca. 1872) de Camille Corot y Retrato de mulata (1875) y Mendigo (ca. 1891) de Gutiérrez son algunas de las piezas que el público no se puede perder. Finalmente, en Imaginarios del desnudo femenino, última sección de la exposición, se observa el desarrollo en el tratamiento del desnudo femenino y la transformación de la tradición iconográfica en las academias de arte durante el siglo XIX.
Discursos de la piel contará con una publicación en español que incluirá imágenes de las piezas presentadas en la exposición, dos ensayos curatoriales de Víctor Rodríguez y textos de los especialistas Fausto Ramírez, Héctor Serrano, Verónica Uribe, Olga Acosta, Rodrigo Trujillo y Angélica Velázquez, además de una cronología de la vida artística y un anecdotario de Gutiérrez realizado por Raúl Díaz.

La experiencia museística de esta muestra estará acompañada por la aplicación para celulares Artguide, que funciona gracias a sensores de proximidad instalados en algunas obras de la muestra. De este modo, el público recibirá diversos contenidos multimedia en la medida en la que se acerque a las piezas previamente seleccionadas por el equipo del museo.
Además, la exhibición contará con el espacio de mediación Natural-Virtual, donde se explorará, a través de sesiones en vivo y proyecciones digitales, la metodología del dibujo utilizada por Gutiérrez.
Del mismo modo, un videomapping cambiará el significado que se tiene de la escultura Después de la orgíade Fidencio Lucano Nava al convertirla, de manera virtual, en La cazadora de los Andes de Gutiérrez. Esta proyección se podrá disfrutar en el vestíbulo del recinto durante todo el periodo de exhibición de la muestra.
Asimismo, se habilitará un espacio educativo dedicado a crear una experiencia integral de las artes en el siglo XIX mediante diversos interactivos que permiten tender puentes entre la obra de Gutiérrez y la literatura, la música y el desnudo.

