Durante su presencia en la Convención Nacional Bancaria, Andrés Manuel López Obrador, candidato de la alianza Juntos Haremos Historia, afirmó “si se atreven a hacer un fraude electoral, me voy también a Palenque y a ver quién va a amarrar al tigre. El que suelte el tigre que lo amarre. Ya no voy a estar deteniendo a la gente luego de un fraude electoral. Así de claro”.
Estas palabras volvieron a avivar ciertos temores que en un sector de la ciudadanía despierta el tabasqueño. En primera instancia, porque esto es interpretado como un rechazo a la posibilidad de perder, además de que por otro también incentivan las versiones de que “el tigre” al que hace alusión el candidato podría estar compuesto por organizaciones afines al propio abanderado morenista y dispuestas a iniciar una serie de protestas postelectorales si el resultado no les satisface.

Radiografía de un candidato
Pese a que para muchos la advertencia hecha por el candidato de la alianza Juntos Haremos Historia es para tomarse en cuenta, para quienes lo conocen por haber trabajado con él, este tipo de declaraciones forman parte de su forma de ser.
Siempre! conversó con Jaime Enríquez Félix, exdiputado federal e integrante del PRD y Morena en Zacatecas, así como con Telésforo Nava, fundador del sol azteca e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Para ambos, dichas palabras reflejan la manera en que López Obrador ve el mundo.
“Hay que tomar en cuenta la historia de López Obrador”, inicia la conversación Telésforo Nava, “siempre, como en 2006, va muy bien encarrerado, pero el mismo se mete el pie para tropezarse, fue lo de ‘cállate chachalaca’, no ir al debate, se va creando problemas que lo van desbarrancando, aparte que sus contrincantes están haciendo su tarea. Se presentó a la Convención Bancaria modosito, para quedar bien con los señores del poder económico, les asegura que no va a revertir las reformas estratégicas que hizo Peña Nieto, que no va a echar atrás la estabilidad monetaria, etcétera, para caerles bien, es la nueva actitud que ha tomado, así como en el 2012 dijo aquello de paz y amor, pero apenas empieza a caer en las encuestas y le sale lo energúmeno”.
Para Jaime Enríquez, se trata de “otra ocurrencia” del tabasqueño.
“Es otra ocurrencia de AMLO que van dirigidas de manera popular. Tigres en los zoológicos, en África o el Tigre de Santa Julia, esto no tiene un sentido serio, son ocurrencias que no corresponden a un lenguaje de un candidato presidencial”.
Enríquez Félix resalta que estas palabras reflejan lo que “en el fondo él piensa”.
“Que amarre el tigre quien lo dejó salir, dijo, en primer lugar él está calentando al tigre todos los días, él anda alterando la paz social todos los días con discursos acerca de que el aeropuerto nuevo no sirve, que va a ampliar el de Santa Lucia, cuando éste es para avionetas y militares; él usa mucho estos mecanismos populares que no tienen sentido lógico o racional; él habla que es el salvador de la patria en una elección porque podría apagar el fuego que se encendiera si pierde, pero puede perder porque le ha pasado dos veces y las elecciones han sido muy semejantes, empieza con 42% y luego empieza a bajar”.

Jaime Enríquez Félix.
Radicalismo
“Él alienta a la gente a la violencia verbal, a organizar un equipo para decir majaderías a quien no piensa como ellos, entonces él dice que si hay fraude el tigre se va a molestar y el único que puede pararlo es él, pero también puede pararlo el Ejército, otro partido, la misma población con cierta racionalidad, porque hay muchas maneras de parar al tigre electoral, no decir que soy indispensable para pararlo si no gano o no me reconocen”, reflexiona Jaime Enríquez.
Con la experiencia de haber participado cerca del ahora candidato de la alianza Morena-PT-PES en varios procesos electorales, nuestro entrevistado recordó que esta frase se suma a otros episodios similares.
“Es otra fantochada como la de la toma de protesta como presidente legítimo, nunca ha dejado sus fantochadas para distraer un poco su derrota, si hay fraude —y para él fraude es que no gane—, el tigre se va a molestar y no voy a venir para evitarlo. Creo que todos los mexicanos, no deseamos que se convulsione la paz social”.
De acuerdo a Jaime Enríquez, la posibilidad de que ocurra un levantamiento armado en caso de un resultado electoral cuestionable es cierta, aunque aclaró que no es lo deseable.
“Una convulsión que pudiera ocurrir no es tan cierta, es una invitación a un grupo marginal que pudiera movilizarse”, recordó.
“Creo que la población va a participar, la contienda electoral va a ser cerrada, pero desde Cuauhtémoc Cárdenas es así, el problema es que tenemos que contar los votos, no veo más dificultad que otra faramalla que se presente o una convocatoria a una resistencia pacífica que la gente puede aceptar o no, no veo una convulsión, lo que veo es que tendremos un AMLO agitando las cosas, los debates van a poner las cosas en su lugar, porque él ha estado agrediendo y en esos encuentros le van a cobrar todo, puede ser todos contra él, y no es un hombre inteligente, culto, AMLO está derrotado en los debates, es ahí en donde se puede presentar una tendencia a la baja”.

Telésforo Nava, en la parte derecha de la imagen.
Los grupos radicales
Uno de los aspectos relacionados con la declaración de López Obrador en la Convención Bancaria, es la alianza que el candidato presidencial mantiene con grupos radicales.
Telésforo Nava se pregunta si el tabasqueño será capaz de desatar al tigre, ante lo que responde: “no, él es un modosito. Hace alharaca, pero no se atreve a movilizar a las masas, a realmente tomar medidas de ruptura, simplemente decir paramos la Ciudad de México y las principales urbes del país, no, está chantajeando a ver si ahora se le hace y evita así retirarse a su rancho”.
Pese a los señalamientos de que grupos como la CNTE o los grupos que en 2012 protestaron violentamente en la toma de posesión de Enrique Peña Nieto en la capital del país, intervengan en la votación de julio, el académico observa un escenario distinto.
“Está amenazando, un grave error, trató de demostrar que ha cambiado”, agregó para señalar que “estamos viendo una confrontación fuerte en la élite política, se están disputando el poder con todo, es evidente que el viejo bloque, para muchos el PRIAN, está roto; la llamada izquierda en alianza con la derecha, están confrontando al PRI y a López Obrador, los grupos radicales están a la expectativa —como desde hace mucho tiempo—, por un lado está el EZLN, haciendo su política encerrados en Chiapas; claro que hay grupos guerrilleros en Oaxaca y Guerrero, pero en este momento ellos no están amenazando; si María de Jesús Martínez, candidata indígena, hubiera obtenido el registro hubiera nucleado a esos grupos radicales pues el mismo sistema político los ha excluidos; no se puede descartar que el fraude que se haga invite a que grupos radicales operen, pero también está el narco, el crimen organizado, que ya hemos visto que opera políticamente y que en regiones amenaza para que ciertos candidatos no se registren; no nada más están los sectores radicales de izquierda, pues el crimen organizado se ha metido en la vida política”.
Telésforo Nava se mostró preocupado más por la posibilidad de que el crimen organizado financie campañas que por la metáfora del tigre lopezobradorista.
“El crimen organizado puede llevar gente al Congreso o a las presidencias municipales para operar, pero eso hacen los que tienen intereses económicos, como vimos con la ‘telebancada’, pero esos son cárteles legalizados y los ilegales también van a participar, hay que tomarlo en cuenta”, concluyó el académico universitario.

No fue un llamado a la violencia
En gira por Aguascalientes, Andrés Manuel López Obrador aclaró el sentido de sus palabras en la pasada Convención Bancaria de Acapulco.
“No es un señalamiento de mala fe. Di a conocer este asunto de que, los que hacen el fraude, sueltan al tigre, y luego nos piden que nosotros amarremos al tigre. Dimos a conocer eso, que ojalá se leyera bien, y entonces se han dedicado a malinterpretar lo que dije. Nosotros no queremos la violencia, nosotros luchamos por la vía pacífica. Nuestro movimiento nunca ha sido violento, no se ha roto un solo vidrio, para que haya una verdadera democracia”, señaló.
Asimismo, agregó que “si hacen un fraude, que los que lleven a cabo ese fraude, se hagan cargo de atender las protestas que seguramente se van a llevar a cabo de todo el pueblo. La gente ya no quiere fraude, quiere que haya democracia, entonces, es un llamado de atención respetuoso a los mapaches electorales y a sus jefes, a los que están acostumbrados a hacer fraudes, a pisotear la voluntad del pueblo, que ya vaya midiendo, tentándole el agua a los camotes. Es que estamos 20 puntos arriba, sería una barbaridad, un acto de irresponsabilidad de su parte apostar a un fraude electoral”.
Pero, a pesar del intento de aclaración, regresó a los mismos términos de siempre: “sé que están nerviosos los adversarios, ya no puedo hablar de la mafia del poder, ni de achichincles de la mafia del poder, están nerviosos porque estamos 20 puntos arriba en las encuestas, y no levantan ni Meade ni Anaya, entonces esto los trae muy preocupados. Además, los empresarios nos están dando su apoyo, su confianza, en las reuniones que estamos llevando a cabo en todos los estados. Han estado receptivos, atentos, simpatizan, o si no simpatizan, nos respetan”.

Las inconsistencias
La expresión de López Obrador acerca de quién va a amarrar al “tigre” en caso de que haya fraude, contrastan con el reconocimiento a lo dicho por Enrique Peña Nieto acerca de que no intervendrá en el actual proceso electoral.
“Si una autoridad se compromete a hacer valer la democracia, merece respeto, merece reconocimiento”, sostuvo durante la intercampaña ante el ofrecimiento del mandatario en el marco de la respuesta de Ricardo Anaya por las acusaciones recibidas por lavado de dinero.
En esta misma línea, destaca otro contraste en el discurso del abanderado de Juntos Haremos Historia. Ante la promesa de Anaya de proceder legalmente en contra del actual presidente de la república, el tabasqueño respondió: “no hay marco legal. Primero lo que se tiene que hacer es modificar el Artículo 108 constitucional… No se trata nada más del discurso demagógico de que va a meter a la cárcel a Peña; a mí me gustaría saber cómo lo va a hacer y cuál es el delito que se va a perseguir”.
En enero de este año, en el contexto de su ofrecimiento de analizar una amnistía para integrantes del crimen organizado, también prometió que “no se dará instrucción desde la Presidencia de la República de perseguir a nadie por cuestiones de índole política. No vamos a optar por las venganzas”, además de responder afirmativamente a la pregunta de si perdonaría a Carlos Salinas de Gortari y a Enrique Peña Nieto.
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