Qué mejor lugar que el Atrio del Templo de San Francisco en la calle de Madero del Centro Histórico de la Ciudad de México, para evocar la vida y obra de San Francisco de Asís (1182-1226), uno de los personajes clave en el ideario católico y que aún hoy sigue siendo objeto de análisis e investigaciones como el del teólogo español Santiago Martín El suicidio de San Francisco (1998), que logra una imagen muy humana del santo, aun a través de la novelización. Imposible no evocar la incisiva biografía de Gilberth K. Chesterton dedicada al santo de Asís, publicada en 1923, al tocar este tema.

Hoy, la Compañía Nosotros Teatro Estudio de Actores, bajo la dirección de Luis Álvaro Silva, infatigable hombre de teatro, pone en escena Vida y obra de San Francisco de Asís, un gran retablo donde convergen música, canto, actuación y representación performática. Puesta que, a partir de diversos estudios realizados por Luis Álvaro Silva, surge como una propuesta dramatúrgica compacta y certera en torno al santo de Asís, subraya también su humanismo, su trémula piedad y su lucha por llevar a efecto el ejemplo puro de Cristo en la orden franciscana, pero también en la existencia misma del hermano Francisco ante el espejo de sí mismo.

Varias han sido las versiones teatrales y/o cinematográficas que se han hecho de San Franscico de Asís, siendo Francisco, juglar de Dios (Roberto Roselini, 1950) la más ejemplar muestra de la biografía del iluminado, trazada por el neorrelismo italiano. En México también fue llevada al celuloide la vida de San Francisco de Asís (Alberto Gout, 1944), seis años antes que la de Rosellini. Hermano Sol, Hermana Luna (Franco Zeffirelli, 1972) fue una película de gran éxito que hizo incluso que el teatro se apoderase la vida del santo para ser representada como musical en diferentes ocasiones. Ahora, en la visión de Nosotros Teatro Estudio de Actores, la vida del hombre que renunció a su fortuna y ambiciones para entregarse al camino de Cristo vuelve a tocar las fibras más sensibles de los espectadores contemporáneos. Piedad y humanidad se funden en la figura del santo interpretado con notable fibra emocional y veracidad histriónica por Luis Álvaro Silva, como un homenaje desnudo y contundente a tan entrañable personaje.

El Atrio del Templo de San Francisco es la escenografía perfecta, ahí surgen las voces juglarecas de la juventud de Francisco; su rebeldía ante su padre, el comerciante; su entrega a la vocación cristiana y su fe inquebrantable. Emotivos momentos logra concretar la dirección de Luis Álvaro Hernández Esquivel secundado por un grupo de estupendos actores: Raúl Rulo, Tania Ruvalcaba, César Arango y la versátil Italú González (quien interpreta con su voz peculiar muchos temas musicales sacros), entre otros intérpretes.

Buen manejo del espacio, con una iluminación atractiva y bien diseñada, cobijan a estas visiones de la vida de San Francisco, una historia de humanidad, de amor por los semejantes y de lucha por la verdad que en tiempos convulsos como los que vivimos hoy dan un toque de luz espiritual al público. La experiencia resulta intensamente emotiva. Aplausos damos nuevamente a las autoridades eclesiásticas del Templo de San Francisco que apoyan el teatro como una forma de sostener el diálogo con la fe, y hacer —asimismo— que el público reflexione hondamente sobre la condición humana.

Vida y obra de San Francisco de Asís se presentará los sábados 14, 21 y 28 de abril a las 9 de la noche en el Atrio del Templo de San Francisco (Madero 7, Centro Histórico). Entrada Libre.