El recuerdo de nuestra niñez y de nuestra
patria nos es dulce toda la vida.
Mme. de Staël

 

A partir del año 2003, el mundo reconoce el 21 de marzo —o el fin de semana más próximo— como el Día Mundial de la Marioneta, iniciativa impulsada por el marionetista iraní Dzhivada Zolfagariho, quien propuso a los participantes de la Unión Internacional de la Marioneta, en su reunión del año 2000, asumir esa fecha para visibilizar este ancestral arte pedagógico.

Fue el 21 de marzo de 2003 —en coincidencia con el equinoccio de primavera— cuando la organización internacional celebró el primer Día Mundial de estos afectivos muñecos, y prácticamente desde sus inicios México no pudo sustraerse a celebrar esta festividad, dada la enorme tradición titiritera acreditada por nuestro país.

Como nación, México forma parte de esta organización internacional desde 1980, cuando Berta S. Lizalde participó en la reunión anual organizada en Washington, Estados Unidos. A su regreso, la titiritera logró organizar a un conjunto de 50 titiriteros de diversas partes de la ciudad y del país a efecto de constituir el Centro Nacional Mexicano, el cual fue aceptado como miembro de pleno derecho, en 1981, durante la reunión celebrada en Varna, Bulgaria.

Para lograr esta acreditación, desempeñó un papel fundamental una generación de titiriteros como la de los Rosete Aranda, y en particular su extraordinaria colección de marionetas, así como las pruebas de su intensísima participación en la conformación de públicos a lo largo y ancho del país desde 1835, cuando se fundó la compañía, hasta 1958, año en el que bajaron el telón; pero no por ello dejaron de ser recordados gracias a la participación de sus marionetas en el clásico cinematográfico La edad de la inocencia,  de Tito Davison, en el que su animación provoca la ensoñación de una niña que cree que tienen alma; la huerfanita fue magistralmente interpretada por Lupita Vidal, “Pelusa”, acompañada de Marga López y Roberto Cañedo.

 

Una generación de titiriteros como la de los Rosete Aranda, y en particular su extraordinaria colección de marionetas.

 

Veinte años después de la disolución de la compañía Rosete Aranda, y a instancia de varios amantes del género, el estado de Zacatecas rescató su colección de marionetas y la puso en exhibición en el restaurado exconvento de San Francisco, espacio donde sigue atrayendo el interés de muchas generaciones que nos iniciamos en el teatro merced a “los titiriteros” que sostienen viva la tradición en plazas públicas y locales teatrales dedicados exclusivamente a este relevante y atávico género.

Para el domingo 24 de marzo de este año 2019, la UNIMA México organizó el Día Mundial de la Marioneta con un desfile que partió del Museo de las Culturas de la calle de Moneda, inundando de alegría y nostalgia a la multitud que se congregó al paso festivo de los titiriteros a lo largo del Zócalo y de las principales arterias del Centro Histórico.

Con este desfile, inserto en las actividades del Jardín Cultural del Zócalo capitalino, las autoridades de la ciudad ratificaron la vigencia del aforismo de la baronesa de Staël, escritora y feminista suiza, para quien la patria y la niñez alimentan los momentos más felices de la memoria de los seres humanos.